Avanzan las obras del viaducto y el túnel en la avenida República
Actuar hoy por un mundo pacífico
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
A propósito de conmemorarse ayer el Día Internacional de la Paz, cuyo lema este 2025 es “Actúa ahora por un mundo pacífico”, sostuvimos un encuentro con estudiantes de 9 a 11 años.
Una de las reflexiones más interesantes de la jornada educativa, en la que se le destacó que la paz empieza en el interior de nuestros corazones y debe construirse diariamente, surgió cuando la psicóloga les preguntó “¿Qué haces tú para vivir en paz todos los días?”
Las respuestas fueron diversas: escribir, conversar con la hermana, hacer ejercicios, respirar, manejar sus emociones, escuchar música, tratar de decirle cosas bonitas a los demás, hasta hablar con Dios, asistir a la iglesia y participar de sus actividades.
Amables lectores, bien sabemos que vivimos en una sociedad violenta, la cuál todos y todas deberíamos comprometernos a transformar brindando lo mejor de nuestro ser.
Muy oportuno es cuestionarnos cómo nos relacionamos a diario con nuestros seres queridos en el seno familiar, en los centros de trabajo y en la vida social.
¿Cuál es la actitud o emoción que sentimos cuando enfrentamos un conflicto cotidiano o una adversidad inesperada?
¿Vivimos enojados interiormente y nos desahogamos con las personas que nos rodean o, por el contrario, sentimos que cada nuevo día es una bendición que debemos aprovechar de la mejor manera?
Predicamos con el ejemplo diario y, en la medida en que educamos para la paz, educamos para una vida en armonía, en la que rechazamos las injusticias y todo tipo de violencia.
Cuando actuamos con respeto a las diferencias, sembramos semillas para convivir pacíficamente, en donde la justicia, la empatía y la solidaridad florecen en las relaciones.
No podemos ver cambios sociales sino no iniciamos con los cambios personales, inspirando a los demás a obrar con bondad, a escuchar con atención y a comunicarnos de manera asertiva en pro del bienestar común.
Sembrar acciones de paz para cosechar en la familia y multiplicar en la comunidad repercute en una convivencia con actitud más positiva, bendecida, alegre y productiva.
Transformemos el odio en amor, la ira en autocontrol y concentremos nuestros esfuerzos en que nadie ni nada nos haga perder la paz que merecemos disfrutar.
Seamos sembradores de paz, y que con cada pequeño gesto nos convierta en fuente de luz y esperanza para cosechar familias y sociedades más justas, inclusivas, unidas y pacificas.
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia
@Yanira_Fondeur
