Elbi Morla, pionero de la endocrinología pediátrica, es reconocido por el Senado
El docente e investigador del INTEC ha dedicado más de cinco décadas a la medicina, la enseñanza y la atención de niños y adolescentes con diabetes.
Santo Domingo.- El Senado de la República reconoció al médico Elbi Eulogio Morla Báez por sus aportes a la medicina, la docencia, la investigación científica y el desarrollo de la endocrinología pediátrica en República Dominicana.
La distinción fue entregada por el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, y la senadora por Azua, Lía Díaz, proponente de la resolución, durante un acto celebrado en el auditorio Eduardo Estrella. En la ceremonia también fue reconocida la trayectoria del médico y filántropo dominicano Ramón Modesto Tallaj.
La resolución, emitida el 10 de julio de 2026, destaca que Morla Báez, nacido el 1 de enero de 1950 en Santo Domingo, ha dedicado más de cinco décadas a la medicina, la docencia universitaria, la investigación y la formación ética de profesionales de la salud.
El documento resalta que fue el primer endocrinólogo pediatra establecido en República Dominicana y que sentó las bases para el desarrollo de esa especialidad en el país.
Morla Báez es profesor titular de Pediatría del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), donde ha formado a varias generaciones de médicos. También fue editor de la revista científica Ciencia y Salud.
En 2011 fue reconocido como Maestro de la Medicina Dominicana por el Colegio Médico Dominicano y recibió distinciones como Maestro de la Pediatría y de la Endocrinología Pediátrica. Es miembro de número de la Academia de Ciencias de la República Dominicana y obtuvo el Premio Nacional de Medicina en 2022.
Una vida dedicada a la niñez
Al motivar la resolución, la senadora Lía Díaz afirmó que la trayectoria del especialista trasciende el ejercicio de la medicina, al combinar la atención a pacientes con la docencia, la investigación y el compromiso social.
“Ser médico también significa enseñar, investigar, servir y acompañar, especialmente contribuir a la vida y al futuro de nuestros niños, niñas y adolescentes”, expresó.
Díaz destacó que Morla Báez ha transmitido desde las aulas y los hospitales no solo conocimientos médicos, sino también principios de ética, responsabilidad y sensibilidad humana. Asimismo, valoró sus publicaciones, sus aportes a las asociaciones científicas y su trabajo en favor de niños en condiciones de vulnerabilidad.
“Los títulos distinguen, los reconocimientos honran, los cargos pasan, pero las vidas que ayudamos a transformar permanecen”, manifestó la legisladora.

De la falta de insulina a la cobertura nacional
Al agradecer la distinción, Morla Báez recordó sus orígenes en Villa Consuelo, su formación en el sistema público y su paso por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y el Hospital Infantil Robert Reid Cabral, institución a la que ha dedicado gran parte de su vida profesional.
El especialista relató las dificultades que enfrentaban décadas atrás los niños con diabetes atendidos en hospitales públicos, donde en ocasiones no había insulina disponible.
“Desde llegar un niño grave en situación de cetoacidosis diabética y que no haya una insulina para tratarlo, hacer una recolecta entre los estudiantes (…) o tomar la tarjeta de crédito y decirle a un estudiante: ‘Vete corriendo a la primera farmacia y trae la insulina’”, recordó.
Explicó que, luego de recibir atención hospitalaria, muchos niños regresaban a sus hogares con recetas que sus familias no podían comprar.
Ante esa realidad, impulsó junto a otros profesionales la creación, hace aproximadamente 25 años, del Programa de Medicamentos para Diabéticos (Promedia). Posteriormente, emprendió una lucha de casi dos décadas para que los niños y adolescentes con diabetes tuvieran acceso a insulina, glucómetros y tiras para medir la glucosa.
Morla Báez atribuyó la ampliación de la cobertura al respaldo recibido durante la actual gestión gubernamental, luego de que una comunicación dirigida al presidente Luis Abinader derivara en instrucciones a las autoridades sanitarias.
“Logramos universalizar que no se nos quedara nadie. Tenemos alrededor de 2,000 niños con diabetes. Cada vez son más”, afirmó.
Según explicó, los insumos se distribuyen mediante hospitales públicos, Farmacias del Pueblo y Unidades de Atención Primaria.
Una nueva etapa en el tratamiento
El especialista adelantó que el país se encamina hacia la incorporación de sensores o monitores continuos de glucosa para niños y adolescentes. Estos dispositivos permiten medir los niveles de glucosa sin realizar múltiples punciones durante el día.
Consideró que los pacientes dominicanos deben tener acceso a los mismos avances disponibles en otros países de la región y destacó que República Dominicana cuenta con programas de salud que son referentes en Latinoamérica.
“Yo creo que sí, que nosotros podemos, que hemos recibido el apoyo en esta gestión y estamos plenamente agradecidos”, expresó.
Morla Báez estuvo acompañado por el decano del Área de Ciencias de la Salud del INTEC, Miguel Robiou, y la doctora Rosario Almánzar, docente de esa universidad.
