Estado, fuerza laboral y haitianos
Rolando Hernández
Bajo Escrutinio
La economía de la República Dominicana por los últimos cuarenta años y hasta el presente ha tenido que contar con la mano de obra proveniente de Haití. Los sectores agrícolas y de la construcción para mantener la competitividad y eficiencia dependen en la actualidad de los trabajadores haitianos.
Los haitianos en un principio llegaron en masas bajo contrato para el corte de lo que fue la poderosa producción de azúcar y se establecieron en los bateyes, donde aún una gran parte permanece.
Luego a partir de la década de los años 90 se expandieron con mayor fuerza hacia el poderoso y atractivo sector de la construcción. Todas las grandes obras estatales desde autopistas, complejos habitacionales y túneles han sido y continúan siendo realizados por los haitianos.
Igual a sucedidos con las impresionantes edificaciones del influyente privado que también han tenido que recurrir a la mano de obra de los haitianos. La dependencia es tal en ambos sectores que la sola paralización del trabajo de los haitianos provocaría pérdidas millonarias a la economía de la nación dominicana.
Esa fuerza de trabajo se ha extendido a sectores como de los servicios como el turismo, el cual para su funcionamiento depende de la presencia de los haitianos. Además, en la actualidad, los haitianos se han insertado y forman parte de la economía informal de la que subsisten más del 40 por ciento de la población económicamente activa en el territorio dominicano.
Desde vendedores ambulantes, motoconchistas y el servicio doméstico mantienen una elevada presencia de los haitianos. La realidad es que el mayor porcentaje no tienen un estatus de legalidad. Según la Secretaría de Trabajo, Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) y la Dirección General de Migración (DGM) legalmente en condición laboral no más de 40 mil haitianos cuentan con la autorización para trabajar legalmente en la República Dominicana.
Pero la realidad es que 554 mil haitianos de acuerdo a la encuesta de Migrantes del año 2011 trabajan en su mayoría en los sectores de la construcción, la agricultura y de servicios que desde el año 1920 se han establecido en la República Dominicana.
La Asociación Dominicana de Productores de Bananos del Noroeste en la nación dominicana ha planteado la necesidad de contratar a 250 mil haitianos en el sector agrícola. La interrogante es la siguientes, ¿Cuántos trabajadores haitianos se necesitan en el sector de la construcción y servicios?
La Ley de Migración Número 285-04 es clara en el sentido de que los extranjeros que no tienen un estatus legal deben ser removidos de la nación dominicana y el Código de Trabajo, Ley 11-92 establecen que el 80 % de los trabajadores de una empresa deben ser dominicanos y el restante 20 % de fuerza laboral extranjera.
Aunque el gobierno dominicano ha iniciado un proceso de deportación de los haitianos que han llegado irregularmente, la ocasión es propicia para retomar el proceso de las contrataciones de la fuerza laboral haitiana y demás extranjeros que se necesitan en la sociedad dominicana.
Ante la actual y futura coyuntura es hora de que el Estado dominicano haga cumplir la ley no solo en la expulsión de extranjeros, sino en la contratación de aquellos haitianos y extranjeros que requiere el sistema económico dominicano. Es tiempo de enfrentar la propia realidad en que vive la sociedad dominicana.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano radicado en el Estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com