En los Estados Unidos los partidos políticos, asociaciones y movimientos políticos no cuentan con una ley que le garantice la financiación como organizaciones políticas.
Los partidos políticos y demás entidades políticas deben gestionar sus propios recursos económicos a través de los denominados Comités de Acción Política conocidos por sus siglas en inglés como los PAC (Political Action Committe).
La recaudación económica de parte de los partidos políticos proviene de los donantes y organización privadas. Las instituciones publica están prohibidas por la ley realizar donaciones económicas a los partidos políticos y sus candidatos.
Todos los partidos políticos deben cumplir con un estricto control de sus finanzas, porque al termino de cada elección son auditados por la Comisión Federal de Elecciones y por las Comisiones de Elecciones de los Estados.
En caso de los partidos políticos alterar o incurrir en falsedad en los gastos de campaña electoral, los responsables podrán ir a prisión. El dinero recaudado y no gastado en la campana política debe permanecer en un fondo hasta la próxima elección.
El candidato que utilice el dinero de la campaña política en asuntos personales será penalizado bajo ley.
En el sistema político norteamericano, todos los políticos que aspiran a una posición de los concejales (regidores), alcaldes, gobernadores, senadores, diputados y presidentes a nivel municipal, estatal y federal deben gestionar sus recursos económicos. Esta es la realidad y que se espera que no pueda cambiar en la cultura política norteamericana.
En la República Dominicana es todo lo contrario. Los partidos políticos, movimientos y asociaciones políticas son financiados con el dinero público establecido en la Ley electoral 275-97 que en los artículos 45, 48 y 55 establece la financiación pública y privada hacia las instituciones políticas.
Pero no es un secreto para nadie, que los partidos, movimientos y asociaciones son financiados con los recursos públicos en la nación dominicana. Es un sistema político privilegiado y donde el sistema de los partidos depende del dinero público.
El financiamiento del Estado abarca todas las actividades de los partidos políticos, tanto las de su accionar cotidiano, como las que son propias de la campaña electoral. Los aportes económicos tienen como base de cálculo para determinar sus montos en un cuarto (1/4) por ciento de los ingresos nacionales para los años no electorales y un medio ( ½) por ciento para los años electorales.
En los años de elecciones generales de acuerdo a la ley electoral distribución de las contribuciones ordinarias del Estado se hará de la manera siguiente: el 80% se distribuirá en partes iguales entre los partidos que obtuvieron más del 5% de los votos válidos emitidos en los últimos comicios.
El 20% se distribuirá de la siguiente manera: el 12% en partes iguales para los que obtuvieron menos de un 5% de los votos válidos emitidos en las elecciones previas y los de nuevo reconocimiento si los hubiere y el restante 8% se distribuirá en proporción a los votos válidos obtenidos por cada uno de los partidos que obtuvieron menos del 5% de los votos válidos emitidos en las últimas elecciones.
Mientras en los años no electorales, la contribución de un cuarto (1/4) por ciento de los ingresos nacionales se hará en pagos mensuales de duodécimas a los partidos que mantengan su reconocimiento, de conformidad a los mismos porcentajes establecidos en el artículo 50 precedente.
Esto significa que los partidos políticos reciben los dineros públicos en los años no electores y en los de las elecciones. Esa norma ha prevalecido en los últimos 27 años en la nación dominicano y en la que el Estado dominicano ha entregado unos 28 mil millones de pesos a los partidos políticos ( mas de 466 millones de dólares), según Luisa Blanco en el artículo: “Los partidos electorales recibieron RD$ 28 mil millones de 1998 a 2024” publicado en el periódico Hoy en fecha 16 de mayo del 2024.
Solo en el presente año 2024 en el que efectuaron las elecciones generales, el estado ha derogado más de 5 mil millones de pesos a los partidos políticos (83 millones de dólares). Con el dinero recibido, los partidos políticos lo utilizan el pago de nóminas, empleados, dirigencia, locales, publicidad, promoción y hasta compra de electores.
La financiación considerada como uno de los principales privilegios económicos que reciben los partidos, movimientos y asociaciones políticas, con la nueva reforma fiscal que será establecida, los dominicanos demandan el inicio del desmantelamiento de la irritante financiación económica a los partidos políticos que impera en la República Dominicana.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano radicado en el Estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en
rhernandez5@hotmail.com