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Infancias seguras comienzan en casa
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
Nos encontramos en el mes de abril, mes de la prevención del abuso infantil, una problemática sobre la que debemos seguir creando conciencia para permitir que nuestros infantes se desarrollen en un ambiente de crianza respetuosa.
En un encuentro que realizamos con padres y madres de niños entre 8 y 11 años evidenciamos la necesidad que tienen de conocer cuáles son esas señales de alerta a las que deben estar atentos para proteger a sus hijos de cualquier tipo de abuso, ya sea físico, psicológico, sexual o por negligencia.
Por considerarlo de interés, destacaremos aspectos relevantes de las herramientas ofrecidas por la psicóloga clínica Cristal Santana.
La especialista explicaba que, entre las señales físicas de que algo no anda bien, se encuentran retrocesos en el desarrollo, como mojar la cama o sentir miedo a quedarse solo/a, heridas o moretones sin una explicación clara; dolor en zonas íntimas o dificultad para sentarse; así como cambios en el apetito o el sueño.
Como señales emocionales, explicó a los padres y las madres que pueden notar cambios bruscos de personalidad -por ejemplo pasar de ser muy extrovertido a volverse introvertido -, conductas sexuales no acorde con su edad, bajo rendimiento escolar, aislamiento, así como expresiones como “quiero desaparecer”, “no sirvo para nada”.
Entre las acciones para desarrollar una crianza respetuosa, citó la importancia de cultivar una relación de confianza, hablar abiertamente del cuerpo y los límites, recordarles que pueden contarle todo sin miedo, enseñarles que su cuerpo les pertenece y crear a diario momentos para conversar.
Como frases útiles sugirió “puedes decir NO si algo no te gusta”, “Si alguien te hace sentir incómodo puedes contármelo”, “Si no sabes cómo explicármelo, podemos tratar de entenderlo juntos”.
Para fomentar la crianza respetuosa y fortalecer la seguridad emocional de hijos e hijas, la especialista recomendó reforzar su autoestima, disciplinarlos sin miedo y repetirles que se les cree y se les cuida.
Asimismo, destacó la importancia de escucharles con calma y sin interrumpir, validar sus emociones, agradecerles la confianza, hablarles con claridad desde el amor, explicarle que el silencio no los protege y buscar ayuda profesional especializada cuando se sienta necesario.
Santana concluyó su presentación con una frase que debe permanecer en la memoria de todos los lectores: “Los niños no necesitan padres perfectos, necesitan padres atentos, amorosos y disponibles”.
Cuando se educa con respeto y amor, se cosechan hijos e hijas más seguros, felices y en un ambiente que les genera armonía y paz.
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia
@Yanira_Fondeur
