La BBC usa inteligencia artificial para analizar 10,000 publicaciones rusas en una
La BBC usa inteligencia artificial para analizar 10,000 publicaciones rusas en una investigación sobre nacionalismo extremo
BBC Eye desarrolló Haystack, un sistema de IA multiagente que permitió clasificar publicaciones en redes sociales, detectar patrones de discurso antiinmigrante y apoyar una investigación periodística tradicional con entrevistas, trabajo de campo y verificación humana.
La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en el periodismo de investigación, no como sustituto del reportero, sino como una herramienta capaz de ampliar su capacidad para revisar grandes volúmenes de información.
Un artículo publicado por el Reuters Institute for the Study of Journalism, basado en la experiencia de BBC Eye, la unidad de investigaciones documentales de la BBC, revela cómo un equipo periodístico construyó un sistema de inteligencia artificial multiagente para analizar unas 10,000 publicaciones de grupos nacionalistas rusos en redes sociales.
El sistema, llamado Haystack, fue diseñado para apoyar una investigación sobre la influencia de Russkaya Obshina, considerada una de las mayores organizaciones nacionalistas de Rusia. Según el artículo, el grupo ha promovido campañas contra migrantes y personas contrarias a los llamados “valores tradicionales”, en un contexto marcado por la invasión rusa a Ucrania y las restricciones al ejercicio periodístico dentro del país.
La investigación de BBC Eye no se basó únicamente en tecnología. El equipo realizó trabajo de campo en Rusia, entrevistó a antiguos y actuales miembros del grupo, migrantes, ciudadanos rusos afectados y expertos que monitorean el avance de estos movimientos. También revisó documentos financieros que, según la publicación, sugerían vínculos de financiamiento con fundaciones dirigidas por figuras cercanas al Kremlin, un señalamiento rechazado por Russkaya Obshina.
La novedad está en la escala del análisis. Revisar manualmente miles de publicaciones habría tomado semanas o meses. Con Haystack, los periodistas pudieron recopilar, clasificar y evaluar contenido de más de diez grupos nacionalistas rusos, produciendo unas 55,000 evaluaciones sobre señales como ideología nacionalista, referencias a migrantes, redadas antiinmigrantes y expresiones de violencia contra minorías.
El sistema fue construido por un equipo mixto integrado por investigadores OSINT, periodistas especializados en Rusia y periodistas computacionales. Utilizaron LangGraph, una biblioteca de programación que permite conectar distintos agentes de inteligencia artificial dentro de un mismo flujo de trabajo. Cada agente cumplía una función específica: recopilar publicaciones, analizar texto e imágenes, clasificar contenido y responder preguntas formuladas por los periodistas en lenguaje natural.
Uno de los aspectos más importantes del proyecto es que la BBC mantuvo siempre al periodista dentro del proceso. El equipo exploró la posibilidad de construir un sistema más automatizado, donde los agentes tomaran decisiones en cadena a partir de una sola instrucción compleja. Sin embargo, concluyó que era más seguro y útil que el reportero interviniera en cada etapa, definiendo qué buscar, cuántas publicaciones analizar y cómo interpretar los resultados.
Esa decisión redujo el riesgo de que los modelos de lenguaje cayeran en conjeturas o condujeran la investigación por caminos equivocados. En otras palabras, la IA funcionó como apoyo, no como autoridad final.
Haystack también permitió que periodistas sin formación técnica realizaran consultas propias de análisis de datos. En lugar de escribir comandos de programación o consultas en bases de datos, podían preguntar en lenguaje natural: por ejemplo, cuántas publicaciones mencionaban redadas contra trabajadores migrantes en lugares de trabajo. El sistema traducía esa pregunta en una consulta técnica y devolvía un resumen comprensible.
El uso de inteligencia artificial también ayudó a detectar expresiones, eufemismos y términos despectivos empleados para referirse a trabajadores migrantes. Algunas expresiones, como “especialistas visitantes” o “adictos al trabajo”, fueron identificadas por el sistema y luego verificadas por expertos rusoparlantes del equipo. Esta capacidad multilingüe abre posibilidades importantes para investigaciones transnacionales, especialmente en redacciones que trabajan con documentos, publicaciones o testimonios en distintos idiomas.
Según el artículo, Haystack permitió a BBC Eye observar con mayor claridad la presencia territorial de Russkaya Obshina frente a otros grupos nacionalistas. El sistema ayudó a identificar publicaciones relacionadas con patrullajes en ciudades rusas, redadas en centros de trabajo, tiendas, clubes nocturnos y hostales, además de posibles acciones coordinadas con autoridades locales.
La experiencia plantea una discusión relevante para el futuro del periodismo. En un momento en que la inteligencia artificial también es utilizada para contaminar el espacio informativo con propaganda, desinformación y contenido sintético, herramientas como Haystack muestran otra cara de la tecnología: su uso para ordenar el caos, encontrar patrones y fortalecer investigaciones de interés público.
La lección central no es que la IA pueda reemplazar a los periodistas. Por el contrario, el caso de BBC Eye demuestra que el valor periodístico sigue dependiendo de la mirada humana: seleccionar el tema, formular preguntas, verificar hallazgos, entrevistar fuentes, contrastar documentos y construir una narración responsable.
Lo que cambia es la escala. Tareas que antes podían resultar imposibles para una redacción pequeña o mediana -como revisar miles de publicaciones en redes sociales, detectar patrones de lenguaje o clasificar grandes volúmenes de contenido- comienzan a ser posibles con sistemas bien diseñados, supervisados y sometidos a criterios editoriales.
El propio equipo de BBC Eye reconoce que Haystack todavía puede ampliarse. En el futuro, podría utilizarse para analizar otras fuentes digitales, documentos públicos, registros abiertos y bases de datos vinculadas a investigaciones complejas.
El caso deja una conclusión de fondo: frente a actores que usan inteligencia artificial para desinformar con mayor rapidez, el periodismo tendrá que aprender a utilizarla de manera ética, transparente y rigurosa para investigar mejor. La tecnología no sustituye la reportería, pero puede ayudar a que historias ocultas entre miles de datos finalmente salgan a la luz.
Fuente: artículo publicado por el Reuters Institute for the Study of Journalism sobre el sistema Haystack desarrollado por BBC Eye, con aportes de Andreea Jitaru, Ned Davies y el equipo de BBC Research & Development.
