Paco y Lala resumen el sentir dominicano: Venezuela, aquí estamos
La violencia nos está deshumanizando
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
La sociedad dominicana parece estar atravesando una crisis de deshumanización, en la que, arrebatar o violentar la vida de niños y mujeres es el pan de cada día.
Como nación no podemos darnos el lujo de normalizar tantos hechos crueles de malos tratos, pues la indiferencia también es una forma de violencia.
La violación sexual de seis hombres a una joven de apenas 21 años, que había salido a divertirse por la insistencia de una amiga y que, luego de ingerir una bebida alcohólica perdiera el conocimiento, comprobado cinco meses después, a través de videos difundidos en las redes sociales, ha causado indignación en todo el país.
Valoramos la asistencia brindada a la joven y su familia por el Ministerio de la Mujer, el arresto de los agresores por la Policía Nacional y la advertencia pública de la magistrada Procuradora General de la República, Yeni Berenice, sobre la ilicitud de la publicación de los videos.
Este grave hecho demanda que, sobre los responsables caiga todo el peso de la ley y se siente precedente firme. Sin embargo, entristece profundamente la falta de conciencia en una parte de la población que, a través de comentarios irresponsables revictimizan a la joven.
Es necesario enfatizar que, los únicos responsables de las agresiones son sus autores y nunca podrá justificarse dicha violencia despiadada y brutal. Aprovecharse de la vulnerabilidad de una joven merece además de la sanción penal, el rechazo más enérgico y unánime de toda la sociedad.
Hoy fue esa joven, mañana podría ser una hija, sobrina, nieta, vecina, prima, compañera de trabajo o empleada de cualquiera de nosotros. La cultura machista debe erradicarse con educación y con el compromiso de todos y todas.
A las jóvenes en general, es oportuno exhortarles a que siempre sigan sus instintos. Si sienten que no desean salir a divertirse, no se dejen llevar de la presión de amistades o grupos. Tienen todo el derecho a decir NO.
También es importante recordar que cualquier bebida que les suministren debe ser abierta delante de sus propios ojos y, si la dejan un momento si supervisión, lo recomendable es no volver a consumirla, evitando así posibles riesgos.
Dice el refrán “En la confianza está el peligro”. Por eso, debemos cuidar con quienes nos relacionamos y vinculamos, así como mantener distancia y alerta ante los desconocidos.
Este aberrante hecho de violación sexual representa un desafío social que nos compromete a alzar la voz, a exigir justicia y reafirmar que cada ciudadano está llamado a ser un agente de cambio para construir una vida con más paz.
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia
@Yanira_Fondeur
