Milagros Ortiz Bosch cumple 90 años: una vida de aportes a la
Milagros Ortiz Bosch cumple 90 años: una vida de aportes a la democracia
Aquella joven que ayudó a sacar del Palacio Nacional en 1963 el mensaje de su tío, el presidente derrocado Juan Bosch, llegó 37 años después a la Vicepresidencia.

Milagros Ortiz Bosch cumple este 23 de agosto 90 años. Su vida pública está vinculada a algunos de los episodios más relevantes de la democracia dominicana: el Gobierno y derrocamiento de Juan Bosch, la lucha política encabezada por José Francisco Peña Gómez, la reforma del sistema judicial, la ampliación de los derechos de las mujeres y su elección como primera vicepresidenta de la República.
Nació en Santo Domingo el 23 de agosto de 1936, hija de Virgilio Ortiz Peña y Ángela Bosch Gaviño, hermana del profesor Juan Bosch. La cercanía con su tío influyó en su formación y marcó sus primeros pasos en la política.
Trabajó en la campaña electoral que llevó a Bosch a la Presidencia en diciembre de 1962 y fue muy cercana durante el Gobierno constitucional que comenzó el 27 de febrero de 1963.
Tenía 27 años cuando se produjo el golpe de Estado del 25 de septiembre de ese año. Tres días antes se había casado con Joaquín Basanta y se encontraba de luna de miel cuando recibió noticias de la conspiración. Con Basanta procreó a Juan Basanta, cineasta.
Ortiz Bosch regresó a Santo Domingo y, junto con Ana Lisa Majluta, esposa de Jacobo Majluta, logró entrar al Palacio Nacional para visitar a Bosch y a los funcionarios que permanecían detenidos.
Décadas después contó que ambas consiguieron papel y lápiz y le pidieron al presidente derrocado que escribiera un mensaje para el país. Luego sacaron clandestinamente el documento.
“No me pregunten cómo lo sacamos; eso no lo voy a decir. Nos lo juramos las dos”, relató al reconstruir aquel momento.
El escrito fue entregado al periodista Pourié Cordero, de El Caribe. La actuación de Milagros provocó que fuera perseguida y detenid por los golpistas. Posteriormente fue expulsada del país. Vivió en Venezuela y más tarde se reencontró con Bosch en Puerto Rico.

El mensaje de Bosch
En el documento, Bosch defendió la conducta de su gobierno frente a quienes habían interrumpido el orden constitucional. Ratificó su oposición a los privilegios, el robo, la persecución y la tortura, y sostuvo que la democracia debía garantizar las libertades públicas y la justicia social.
El presidente derrocado reivindicó que durante sus siete meses de administración no había ordenado torturas ni permitido que el dinero del pueblo terminara en manos particulares.
Una frase contenida en aquel mensaje quedó incorporada a la historia política dominicana:
“Los hombres pueden caer, pero los principios no”.
Al sacar clandestinamente el documento del Palacio Nacional, Ortiz Bosch asumió un riesgo que marcó sus primeros años en la política. Mucho antes de ocupar una posición electiva, ya había conocido la persecución, la prisión y el exilio.

Un camino político propio
La influencia de Juan Bosch fue decisiva, pero Ortiz Bosch construyó su propia trayectoria. Cuando Bosch abandonó el Partido Revolucionario Dominicano y fundó el Partido de la Liberación Dominicana, en diciembre de 1973, ella no lo siguió.
Permaneció en el PRD y desarrolló una estrecha relación política con José Francisco Peña Gómez, quien asumió el liderazgo histórico de esa organización y se convirtió en una figura de referencia para la socialdemocracia latinoamericana.
Junto a Peña Gómez participó en la formación política de dirigentes y en la divulgación de las ideas democráticas. Ambos produjeron Los Dirigentes, un programa de televisión dedicado a explicar el funcionamiento de las instituciones, los derechos ciudadanos y los principios de la socialdemocracia.

La decisión de permanecer en el PRD confirmó su independencia política. Ella pertenecía a la familia de Bosch y había trabajado en su Gobierno, pero eligió continuar en el partido en el que había iniciado su militancia y acompañar las luchas encabezadas por Peña Gómez.
Años después lo definiría como un líder que trascendió las fronteras nacionales. Valoró que las precariedades que rodearon su infancia no le impidieron desarrollarse, alcanzar la excelencia profesional y formarse en prestigiosas universidades.
“Peña Gómez tuvo desde temprano la categoría de líder político, de estratega, organizador, creador de fuerzas políticas y sociales, analista, comunicador; se preparó y estudió para serlo. Por eso fue lector insaciable, políglota, amigo, guerrero y pacificador. Pero siempre y todos los días un enamorado de la democracia”, destacó Ortiz Bosch.
La relación entre ambos tuvo uno de sus momentos más significativos durante la campaña electoral de mayo de 1998. Peña Gómez aspiraba nuevamente a la sindicatura del Distrito Nacional, cargo que había ocupado entre 1982 y 1986, mientras Ortiz Bosch buscaba la reelección como senadora de esa demarcación.
Los dos encabezaban las boletas municipal y congresual del PRD en la capital bajo el lema “Lo mejor para la capital”.
Peña Gómez falleció el 10 de mayo de 1998, apenas seis días antes de las elecciones congresuales y municipales. Su muerte provocó una conmoción nacional y dejó a Milagros en la difícil posición de concluir una campaña que habían concebido y desarrollado juntos.
El 16 de mayo, Ortiz Bosch fue reelegida senadora del Distrito Nacional. El PRD obtuvo una amplia victoria nacional, con el control del Senado, la mayoría en la Cámara de Diputados y numerosas sindicaturas. Para ella, el triunfo estuvo marcado por la ausencia del dirigente con quien había compartido una parte fundamental de su vida política.

Su paso por el Senado
Graduada con honores en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y con estudios posteriores en ciencias políticas, Ortiz Bosch se desempeñó como directora de Extensión Cultural de la UASD, directora técnica de la Cámara de Diputados, profesora universitaria y articulista.
En 1994 fue elegida senadora del Distrito Nacional. Durante su primer período impulsó iniciativas dirigidas a modernizar el Congreso y ampliar los derechos de las mujeres.
Contribuyó a la creación de la Comisión de Mujeres Asesoras del Senado y participó en reformas contra la violencia intrafamiliar, en el establecimiento de la cuota femenina para los cargos electivos y en la modificación de la legislación agraria. Este último cambio permitió reconocer derechos sobre las parcelas de la reforma agraria a mujeres cuyas uniones no estaban formalizadas mediante el matrimonio.
Promovió, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, el programa de modernización del Congreso Nacional. Introdujo, además, la práctica de presentar informes de rendición de cuentas a los ciudadanos sobre su trabajo legislativo.
Como integrante del Consejo Nacional de la Magistratura, participó en la reforma judicial y en el proceso de selección de la Suprema Corte de Justicia surgida en 1997. Su labor alcanzó igualmente la carrera judicial, la adecuación de la legislación al nuevo modelo procesal penal y las discusiones que condujeron a la creación del Sistema Dominicano de Seguridad Social.
Aunque fue elegida para el período senatorial 1998-2002, dejó el cargo en agosto de 2000 para asumir la Vicepresidencia de la República.

Primera mujer elegida vicepresidenta
El 16 de agosto de 2000, Ortiz Bosch se convirtió en la primera mujer elegida vicepresidenta de la República Dominicana. Integró la boleta presidencial encabezada por Hipólito Mejía y durante los cuatro años de gobierno ocupó simultáneamente la Secretaría de Estado de Educación.
En 41 oportunidades ejerció la jefatura interina del Estado durante los viajes del presidente. Su llegada a esa posición rompió una barrera histórica y abrió un espacio que hasta entonces había estado reservado a los hombres.
Al frente de Educación impulsó la descentralización del sistema, reorganizó la administración e introdujo mecanismos de transparencia en el manejo de los recursos públicos. Esa secretaría fue la primera institución gubernamental dominicana que colocó en internet informaciones sobre su nómina, compras, licitaciones y ejecución financiera.
Durante su gestión se fortaleció el Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio y el Programa de Transparencia. Las seis escuelas normales fueron transformadas en el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña. También se elaboró el Plan de Desarrollo de la Educación 2003-2012.

Seis décadas de vida pública
Tras la división del PRD, Ortiz Bosch pasó a formar parte del Partido Revolucionario Moderno (PRM). En 2020, el presidente Luis Abinader la designó responsable de las políticas de ética, transparencia y prevención de la corrupción.
Actualmente dirige la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental y es asesora del Poder Ejecutivo en esas materias.
Aplatanao News
Editor Fernando Quiroz
Fotos: Archivo General de la Nación.
