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“Motoconcho” entra al Diccionario de la lengua española con tres significados
La nueva edición también incorpora el dominicanismo «medalaganario» y voces de otros países como “cocotaxi”, “corillo” y “puntabola”.
El Diccionario de la lengua española incorporó “motoconcho” como voz de uso dominicano. La nueva edición recoge tres significados de la palabra: el servicio de transporte urbano de pasajeros en motocicleta, la motocicleta utilizada para prestarlo y la persona que la conduce. En este último sentido, el diccionario registra tanto «el motoconcho» como «la motoconcho».
La 24.ª edición del Diccionario de la lengua española recoge tres usos de la palabra en República Dominicana:
El servicio. Transporte urbano de pasajeros en motocicleta.
El vehículo. Motocicleta utilizada para prestar ese servicio.
La persona. Quien conduce esa motocicleta. En este sentido se puede decir “el motoconcho” o “la motoconcho”.
La Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) destacó el término entre las incorporaciones del español de América al presentar, junto con la Real Academia Española (RAE), la 24.ª edición del diccionario el viernes 30 de octubre de 2026.
“Motoconcho” ya figuraba en el Diccionario de americanismos, publicado en 2010, donde designaba la motocicleta de alquiler con conductor. Ese repertorio también recoge «motoconchista». En la 24.ª edición del Diccionario de la lengua española, el significado referido a quien conduce la motocicleta se registra bajo «motoconcho».
«Medalaganario», otra incorporación dominicana
“Medalaganario, medalaganaria” fue una de las palabras leídas durante el acto de presentación. Derivada de la expresión «me da la gana», se aplica a lo que se hace de manera arbitraria, sin criterio o sin método, y también a quien actúa de esa forma.
Cómo se incorpora una palabra al diccionario
Según explica la RAE en su Crónica de la lengua española, las propuestas pueden surgir de las academias, de sus equipos especializados o de los propios hablantes. Para evaluar una incorporación, los especialistas buscan testimonios de uso en colecciones de textos escritos y registros orales. Esos ejemplos permiten determinar qué significa la palabra en distintos contextos y dónde se utiliza.
Las comisiones académicas estudian si corresponde abrir una entrada o añadir un significado a una palabra ya registrada y proponen una definición. Con el apoyo del Instituto de Lexicografía, las propuestas pasan a las academias de la ASALE, que pueden aprobarlas o sugerir cambios. Cuando hay enmiendas, el pleno de la RAE o su comisión delegada resuelve la redacción final.
La 24.ª edición reúne 99 990 artículos y cerca de 209 000 acepciones. Se publicó en papel y en formato digital doce años después de la edición de 2014, al cumplirse tres siglos de la aparición del primer tomo del Diccionario de autoridades.
Otras voces americanas de la nueva edición
Acitronar (México). Sofreír verduras, generalmente cebolla y ajo, hasta que se vuelvan traslúcidas.
Bicisenda (Argentina, Paraguay y Uruguay). Vía o carril reservado para la circulación de bicicletas.
Cocotaxi (Cuba). Triciclo motorizado para el transporte urbano, con una carrocería redondeada que recuerda la forma de un coco.
Corillo (Puerto Rico). Grupo de personas unidas por la amistad o por un interés común.
Puntabola (Bolivia). Bolígrafo.
Sopotocientos, sopotocientas (Panamá). Expresión coloquial que indica una cantidad muy grande de personas o cosas.
Asere (Cuba). Voz coloquial para nombrar a un amigo cercano o dirigirse a alguien con confianza.
Amartelo (Bolivia). Decaimiento físico y anímico marcado por una profunda melancolía, a menudo asociada con la ausencia o la nostalgia.
