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Muere Robert Duvall a los 95 años, leyenda del cine y eterno Tom Hagen de El Padrino
“Para el mundo, era un actor ganador del Oscar, un director, un narrador. Para mí, lo era todo”. Con estas palabras, su esposa, la actriz argentina Luciana Pedraza, anunció el fallecimiento de Robert Duvall, quien murió el domingo a los 95 años en su casa en Middleburg, Virginia, según confirmó su equipo de relaciones públicas. El intérprete falleció “pacíficamente”, de acuerdo con el comunicado difundido a los medios.
Con una carrera que abarcó más de seis décadas, Duvall deja una de las trayectorias más sólidas y respetadas de Hollywood. Para millones de espectadores será por siempre el consiglieri Tom Hagen en El padrino (1972) y El padrino II (1974), bajo la dirección de Francis Ford Coppola, donde encarnó al abogado y consejero de la familia Corleone con una sobriedad que se convirtió en referencia obligada del cine criminal.
También quedó inscrito en la memoria colectiva como el teniente coronel Bill Kilgore en Apocalypse Now (1979), autor de una de las frases más célebres del séptimo arte: “Me encanta el olor a napalm por la mañana”.

De Boo Radley al Oscar
Su debut en el cine fue silencioso, pero memorable: interpretó a Boo Radley en Matar un ruiseñor (1962), adaptación de la novela de Harper Lee. Aunque no pronunciaba una sola palabra, su presencia bastó para dejar huella. Venía ya curtido del teatro y la televisión, donde había compartido generación con figuras como Al Pacino, Dustin Hoffman y Gene Hackman.
Ganó el premio Oscar al Mejor Actor en 1984 por Tender Mercies (Gracias y favores), donde dio vida a un cantante country en decadencia que busca redención. Además, recibió nominaciones al Oscar por El padrino, Apocalypse Now, The Great Santini (El don del coraje), A Civil Action (Acción civil) y The Judge (El juez).
Su versatilidad lo llevó a alternar grandes producciones con proyectos independientes, además de incursionar como director y productor. A lo largo de su carrera obtuvo también cuatro Globos de Oro y un premio BAFTA, consolidándose como uno de los intérpretes más respetados de su generación.
Una vida lejos de Hollywood
En los últimos años vivía apartado del ruido de Los Ángeles, dedicado a su rancho en Virginia junto a Luciana Pedraza, con quien estaba casado desde 2005. Amante del tango y de la cultura argentina, visitó en múltiples ocasiones América Latina.
En el comunicado difundido tras su muerte, la familia invitó a honrar su memoria “viendo una buena película, contando una buena historia en una mesa con amigos o dando un paseo por el campo para apreciar la belleza del mundo”.
Robert Duvall no fue un actor de estridencias, sino de matices. Su legado no se mide solo en premios, sino en personajes que definieron una época y en interpretaciones que seguirán respirando mientras exista una pantalla encendida.
Fuente externa
Foto de potada/ MJ Kim
