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Niñez en riesgo: una violencia que no cesa
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
La violencia vicaria parece no tener fin. Cuando un caso indigna y estremece a toda la sociedad, se da a conocer otro aún más trágico. Lo más alarmante es que esta crueldad la ejercen con quienes no tienen voz ni defensa: nuestros niños y niñas.
Tal es el caso del bebé de apenas dos meses de nacido que fue asesinado a golpes por la pareja de su madre, en el distrito municipal de la Caleta, en la provincia de la Romana.
Pese a los esfuerzos médicos por salvarle la vida, el infante falleció debido a la gravedad de las lesiones. Hasta ayer el agresor permanecía prófugo. Urge que las autoridades logren encontrarlo y le apliquen todo el peso de la ley.
Mediante este tipo de violencia, el agresor daña a los hijos e hijas como forma de ocasionarle dolor extremo a la madre, quien por lo general ya ha decidido no continuar en una relación de maltrato.
Amables lectores, ¿Imaginan ustedes el daño físico y emocional que se le inflige a un bebé frágil y vulnerable, que solo merece recibir amor y protección, y no dolor sin compasión?
El concepto de violencia vicaria fue definido en el año 2012 por la psicóloga clínica argentina y experta en victimología, Sonia Vaccaro, como una violencia ejercida contras las hijas y los hijos con el objetivo de dañar, de la manera más cruel, a la víctima principal: la mujer.
A propósito de la urgente protección que merece ese segmento vulnerable de la población como es la niñez, este domingo 14 de diciembre se conmemoró el Día Internacional de la Radio y la Televisión a favor de la Infancia.
Abogamos por más programas educativos que permitan concienciar sobre los valores de respeto, empatía y solidaridad familiar.
Además, deberían existir más campañas a favor del amor, la crianza positiva, la comunicación asertiva y el tiempo de calidad que debe prevaler en el seno de cada hogar.
La radio y la televisión deberían ser medios por excelencia para fomentar una masculinidad corresponsable, cariñosa, comprometida, que busque desaprender creencias, actitudes, mitos y comportamientos que aún siguen justificando la violencia.
Para ello, necesitamos empresarios y comunicadores comprometidos con el desarrollo de la convivencia pacífica, que sean voces coherentes y prediquen con el ejemplo comportamiento morales.
Es período navideño es propicio para reflexionar de qué manera estamos aportando, de forma individual, a fomento de una cultura de la paz, tan necesaria en todos los órdenes.
Permanecer en silencio ante las violaciones a los derechos de la niñez también es una forma de violencia. Protegerlos es una responsabilidad que nos compromete a toda la sociedad.
La autora es la presidenta de la fundación Vida Sin Violencia
@Yanira_Fondeur
