Presidente Abinader inaugura la Villa Centroamericana y del Caribe para los XXV
Cada 3 día, una vida que no logramos proteger
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
Queremos convivir en paz, pero la realidad es que, en los 89 días transcurridos en lo que va del año, en la República Dominicana los asesinatos de mujeres por parte de sus parejas o exparejas suman ya 25. Cada 3 o 4 días, la violencia machista sigue causando estragos, convirtiéndose en una urgencia que no espera y a la que el Estado y la sociedad llegan tarde.
Yulenny Frias de León, de 32 años, fue atada, amordazada e incendiada. Otro feminicidio que genera dolor e indignación.
Cada caso es una violencia prevenible. Es una vida con una historia marcada por el dolor y el sufrimiento, con un agresor que busca dominar y controlar. También evidencia que persisten fallas en el sistema de prevención y protección.
La ruptura de una relación colmada de malos tratos no justifica la destrucción de una vida. Por ello, se requiere actuar con firmeza frente a las creencias que sostienen esta violencia. La mujer no es posición de la pareja, ni mucho menos alguien sobre quien se tenga derecho a decidir su destino. De continuar postergando una transformación cultural seguiremos contando víctimas, huérfanos y familias destruidas.
La prevención de los feminicidios inicia en la familia, donde debe reinar una educación basada en el respeto, en empatía, en igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Es necesario entender que los conflictos pueden solucionarse por la vía pacífica, porque donde hay control y miedo, hay riesgo.
La solución es urgente y requiere de la corresponsabilidad de todos los actores del sistema y de una sociedad que aún normaliza la violencia, el control y los celos.
Cualquier amenaza es un factor de riesgo que debe encender las alarmas. Tomarlo a la ligera puede costar vidas. Contar con una red de apoyo y no guardar silencio es esencial para no pasar a formar parte de las tristes estadísticas que van en aumento.
Entendemos que desde el Estado se debe garantizar la protección real e inmediata de las víctimas, con medidas que aseguren su cumplimiento. Apenas un 13 % busca ayuda de las autoridades, ya sea por miedo, por dependencia económica o desconfianza en el sistema.
Urge impulsar una campaña nacional que promueva relaciones sanas y una masculinidad respetuosa, sensible y corresponsable, capaz de resolver conflictos mediante el diálogo, sin ejercer violencia y que rechace toda expresión de desigualdad y control.
Necesitamos una acción colectiva para convivir en paz y dejar de normalizar que cada 3 o 4 días una mujer sea asesinada, muchas veces con extrema crueldad, por alguien que en algún momento dijo amarla.
El amor sano no duele ni hiere: valora y respeta. Como sociedad, debemos demostrarlo con urgencia, de lo contrario, cada 3 o 4 días seguiremos contando una nueva víctima de la violencia machista.
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia.
@Yanira_Fondeur
