República Dominicana debuta en el Clásico con aplastante triunfo sobre Nicaragua
Creímos, caímos, aprendimos y hoy volvemos a levantarnos
El nuevo PLD: más humano, más fuerte y más cerca del pueblo.
Por Asiaraf Serulle
“El respeto nos guía, el trabajo en equipo nos impulsa, el liderazgo nos define.”
El Partido de la Liberación Dominicana PLD está viviendo un nuevo comienzo.
Un renacer que nace del aprendizaje, de la reflexión y del compromiso con el pueblo dominicano.
Sí, reconocemos que hubo errores. Pero los errores no nos derrotan: nos enseñan, nos fortalecen y nos impulsan a hacerlo mejor. Aprendimos que la política no puede ser un privilegio, sino un servicio; que gobernar no es imponer, sino escuchar.
Hoy el PLD se levanta renovado, con una nueva generación de hombres y mujeres que han asumido el compromiso de servir con transparencia, humildad y corazón. Estamos reenfocando nuestras energías en lo que realmente importa: escuchar al pueblo, entender sus necesidades y construir soluciones reales.
Durante los gobiernos del PLD, la República Dominicana vivió avances que marcaron una diferencia en educación, infraestructura, salud, empleo y oportunidades. Ese progreso fue fruto del trabajo colectivo, no de una sola persona. Fue el resultado de una visión compartida, de equipos técnicos preparados y de un liderazgo comprometido con el desarrollo y el bienestar del pueblo dominicano.
Han querido borrar esa historia con campañas de descrédito y persecución política, utilizando la justicia como herramienta para intentar manchar lo que el país ya vivió y conoce: progreso, estabilidad y crecimiento. Pero la verdad no se destruye con mentiras.
A pesar de los intentos por vincular al PLD y a sus líderes con actos que no se han probado, los casos presentados ante los tribunales permanecen estancados, sin evidencias que confirmen las acusaciones que se impusieron en la opinión pública.
Resulta contradictorio que, mientras antes se utilizaban esas acusaciones para atacar a todo un partido, hoy el propio gobierno justifique las faltas de los suyos diciendo que “conductas individuales no comprometen el prestigio del partido”. Esa doble moral revela lo que muchos ya sabíamos: que la justicia no debe usarse para destruir adversarios, sino para construir confianza.
El PLD está renaciendo con una visión más humana, más moderna y cercana al pueblo.
Este nuevo PLD escucha, propone y trabaja. Somos la generación que aprendió del pasado, que mira al futuro con esperanza y que se compromete a servir con honestidad, entrega y resultados.
Por eso hoy hago una invitación sincera: A ti, que creíste, que te decepcionaste o que simplemente te alejaste de la política, te invito a integrarte al trabajo del nuevo PLD.
Un PLD que abre las puertas a todos los dominicanos y dominicanas dispuestos a construir un país más justo.
Ven y participa desde tu comunidad, desde tu barrio o desde tu sector. Juntos podemos mantener vivos los programas que cambiaron vidas: las escuelas, las estancias infantiles, el apoyo al campo, los proyectos de vivienda, los avances en energía y tecnología.
Lo que logramos no puede quedar en el pasado; debemos defenderlo, fortalecerlo y mejorarlo.
Este es el momento de unir esfuerzos, de renovar la fe en la política y de demostrar que servir al pueblo sigue siendo el camino más noble. Ya no hablamos solo del PLD de antes; hablamos del PLD del ahora y del mañana, el que abre las puertas, el que camina junto a la gente y el que vuelve a ser la voz de los barrios, del campo y de la juventud.
Hoy el PLD renace con fuerza, aprendiendo del pasado, enfrentando el presente y mirando al futuro con esperanza. Somos un partido que no se rinde, que se levanta y que vuelve a decir con convicción: sabemos gobernar, sabemos escuchar y sabemos servir.
Porque cuando el PLD está con el pueblo, la República Dominicana avanza.
