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Experto advierte que algoritmos de plataformas influyen más que jueces o legisladores en lo que se considera aceptable en el espacio público digita
Durante una conferencia en Funglode, el especialista Joan Barata explicó que las plataformas adoptan millones de decisiones algorítmicas al día que inciden en la conformación de lo que es aceptable y lo que no en el debate público.
Santo Domingo.- Las decisiones algorítmicas que toman diariamente las grandes plataformas digitales influyen de manera significativa en la configuración de lo que se considera aceptable en el espacio público digital, advirtió el experto internacional Joan Barata durante una conferencia celebrada en Santo Domingo.
Barata ofreció la conferencia titulada “Libertad de expresión, grandes plataformas, regulación y moderación de contenidos”, en la que analizó el creciente papel que desempeñan las empresas tecnológicas en la delimitación del discurso público en la era digital.
La actividad se realizó en el auditorio de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y contó con la presencia del expresidente de la República y presidente de la fundación, Leonel Fernández, así como de la rectora del Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IGLOBAL), Josefina Pimentel, entre otras autoridades académicas e institucionales.
Durante su exposición, el especialista explicó que uno de los elementos fundamentales para comprender jurídicamente el funcionamiento de las plataformas digitales es distinguir entre lo ilegal y lo nocivo.
“El ámbito de lo ilegal en las plataformas es el mismo que existe fuera de internet: no se puede difamar, no se puede incitar al crimen ni promover discursos de odio. Eso continúa siendo igual”, señaló.
Sin embargo, advirtió que las plataformas cuentan con la capacidad -y, en muchos casos, con respaldo jurídico- de decidir de manera privada qué consideran nocivo dentro de sus espacios digitales.
Según explicó, estas empresas adoptan diariamente millones de decisiones algorítmicas que influyen de manera significativa en la configuración del debate público.

“Las plataformas, de forma algorítmica, adoptan millones de decisiones al día que tienen mucho más poder en la conformación de lo que es aceptable y lo que no es aceptable que un legislador o un juez”, afirmó.
El especialista indicó que esta realidad ha generado un escenario en el que la moderación de contenidos no depende únicamente del derecho, sino también de criterios corporativos, políticas internas y sistemas algorítmicos que influyen en la conversación pública global.
Asimismo, advirtió que en muchos casos los intentos de regular las plataformas buscan resolver problemas sociales más profundos que no pueden solucionarse únicamente mediante tecnología o legislación digital.

En ese sentido, explicó que debates como la protección de menores en internet involucran dimensiones mucho más amplias, que incluyen la educación, la responsabilidad familiar, el papel de las escuelas y el funcionamiento de las comunidades.
Barata también hizo referencia a lo que denominó la “tentación tecnosolucionista”, es decir, la creencia de que la tecnología por sí sola puede resolver problemas que en realidad tienen raíces sociales mucho más complejas.
Durante su intervención abordó además distintos modelos regulatorios que actualmente se discuten a nivel internacional, entre ellos el enfoque de Estados Unidos, basado en la Primera Enmienda y la Sección 230, así como los modelos impulsados por la Unión Europea a través del Digital Services Act, que establecen nuevas obligaciones de transparencia y supervisión para las plataformas digitales.
La actividad fue organizada por el IGLOBAL, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y reunió a jueces, exjueces, académicos, periodistas, juristas y estudiantes interesados en los retos que plantea el ecosistema digital para el ejercicio de la libertad de expresión
