Realizan en CEDIMAT el primer implante de válvula percutánea Allegra Valve in
Cuando el hogar deja de ser refugio: el desafío de proteger la niñez dominicana
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
El próximo viernes 15 de mayo se conmemora el Día Internacional de las Familias, una efeméride que encuentra a la República Dominicana profundamente impactada por las desiguales sociales y por una cultura donde todavía se normalizan los malos tratos, la violencia hacia las mujeres y la niñez. Esta realidad debilita la estructura familiar y nos obliga, como sociedad, a asumir el compromiso de promover relaciones basadas en el respeto, la empatía y la convivencia pacífica.
El lema de este año de la conmemoración es “Familias, desigualdades y bienestar infantil”, y de inmediato pensamos en los 35 feminicidios íntimos que desde la Fundación Vida Sin Violencia hemos registrados en lo que va del año, los 26 niños y niñas que han quedado huérfanos y en tantos casos de violencia que se viven a diario en silencio, sin que las víctimas busquen ayuda de las autoridades.
Reflexionamos también en que casi la mitad de los hogares dominicanos están encabezados por mujeres valientes que sostienen no sólo la crianza, sino la economía y la estabilidad emocional de sus familias. Otras conviven con parejas violentas, marcadas por la desigualdad de género, el dominio y el control, una realidad que impacta directamente a los hijos e hijas, quienes crecen en espacios de temor en lugar de amor.
Estos huérfanos de los feminicidios no sólo enfrentan la perdida de su madre, sino también la ausencia de su padre ya sea por suicidio o encarcelamiento. Todo ello provoca traumas emocionales, inseguridad económica, abandono afectivo y un alto riesgo de reproducir patrones de violencia.
No se puede hablar de bienestar infantil cuando miles crecen afectados por el miedo, las pérdidas y malos tratos normalizados dentro de muchas familias y lamentablemente replicados en muchos centros educativos.
Las desigualdades no se limitan al aspecto económico. También pueden ser afectivas, emocionales, educativas y de protección. Todo ello impacta su salud mental, su rendimiento escolar, la autoestima y la capacidad futura para construir relaciones basadas en el respeto, la comprensión, la solidaridad y la justicia.
Ante esta realidad, siempre será necesaria una revisión de las políticas públicas orientadas a fortalecer y garantizar un verdadero bienestar infantil.
Cada niño y niña que crece en una familia donde se siente respetado, protegido y amado, representa una esperanza para construir una sociedad más humana, menos desigual y más pacífica.
Hoy más que nunca, humanizar las relaciones familiares debe convertirse una urgencia nacional. Necesitamos educar seres más empáticos, bondadosos, con autocontrol emocional y corresponsabilidad, capaces de promover familias amorosas, respetuosas, seguras y unidas.
Cuando protegemos a las familias, protegemos el presente y el futuro de nuestra sociedad.
¡Que viva el amor, la unidad y la paz en cada familia dominicana y en el mundo!
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia.
@Yanira_Fondeur
