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Francis Halzen gana el Nobel de Física por abrir una nueva ventana al universo desde la Antártida
El científico nacido en Bélgica y con ciudadanía estadounidense fue reconocido por sus aportes al observatorio IceCube y al descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico.
Estocolmo.- La Real Academia Sueca de Ciencias otorgó este martes el Premio Nobel de Física 2026 a Francis Halzen, profesor de la Universidad de Wisconsin–Madison, Estados Unidos, por sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y al descubrimiento de partículas de alta energía procedentes del cosmo.
Halzen, de 82 años, nació el 23 de marzo de 1944 en Tienen, Bélgica, y posee ciudadanía estadounidense. Obtuvo su doctorado en 1969 en la Universidad Católica de Lovaina, identificada en el anuncio oficial como KU Leuven. Su carrera ha combinado la física de partículas, la astrofísica y la cosmología.
El reconocimiento distingue una idea que transformó el hielo del Polo Sur en un instrumento para estudiar el universo. En 1988, Halzen presentó su propuesta de utilizar las profundidades del hielo antártico para detectar neutrinos, partículas que atraviesan la materia con una interacción extremadamente reducida.
Esa visión dio paso a IceCube, un observatorio que ocupa un kilómetro cúbico de hielo y cuenta con 5,160 sensores ópticos instalados entre aproximadamente 1,450 y 2,450 metros de profundidad. Su construcción concluyó en diciembre de 2010 y comenzó a operar con el detector completo en mayo de 2011.
Los neutrinos no se observan directamente. Cuando uno de ellos interactúa con el hielo, genera partículas secundarias que emiten una tenue luz. Los sensores registran esas señales y permiten a los investigadores reconstruir la dirección y la energía del neutrino que las produjo.
En 2013, la colaboración internacional IceCube anunció la observación de 28 eventos de muy alta energía que constituyeron la primera evidencia sólida de neutrinos procedentes de aceleradores cósmicos. El hallazgo permitió estudiar fenómenos lejanos mediante partículas que transportan información sobre sus lugares de origen.
La trayectoria de Halzen incluye su participación en AMANDA, el experimento precursor de IceCube, y una producción científica de más de mil publicaciones. Actualmente figura como profesor de investigación Vilas, profesor Gregory Breit e investigador principal de IceCube en la Universidad de Wisconsin–Madison.
Antes del Nobel recibió, entre otras distinciones, el Premio Balzan en 2015 y el Premio Pontecorvo en 2018. En 2024 ingresó en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y en 2026 obtuvo la Medalla por Logros Excepcionales en Investigación de la Sociedad Estadounidense de Física.
La Academia Sueca destacó que su liderazgo y perseverancia hicieron posible un instrumento que abrió nuevas posibilidades para la astronomía. El premio está dotado con 12 millones de coronas suecas.
