Fundación Manos Unidas por el Autismo combina movilización ciudadana con llamado a cerrar brechas en la inclusión educativa
La actividad contó con el respaldo del Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) y reunió a actores del ámbito social, en un espacio orientado a promover una sociedad más informada, empática e inclusiva.
Santo Domingo.- La Fundación Manos Unidas por el Autismo utilizó la undécima caminata “Dale Color a mi Vida” como plataforma para insistir en la necesidad de garantizar una inclusión educativa plena en la República Dominicana, ante las limitaciones que aún enfrentan personas con autismo dentro del sistema de enseñanza.
Durante la actividad, su presidenta, Odille Villavizar, subrayó que el propósito de la movilización trasciende la sensibilización y apunta a impulsar cambios concretos en el ámbito educativo. “Nuestro objetivo ha sido que nuestros hijos no sean rechazados en ninguna instancia de la sociedad y menos aún en la escuela. Reiteramos que seguiremos comprometidos con lograr que esa plena inclusión deje de ser un discurso y se convierta en una realidad”, expresó.
La actividad contó con el respaldo del Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) y reunió a actores del ámbito social, en un espacio orientado a promover una sociedad más informada, empática e inclusiva. El presidente de la entidad, Benny Metz, destacó el rol de las familias y toda la sociedad en visibilizar la condición. Igualmente, el compromiso del Gobierno con impulsar mejoras.
Bajo el lema “La educación es un derecho y debe ser para todos”, la jornada permitió visibilizar las brechas que persisten, especialmente en lo relativo a la falta de accesibilidad, ajustes razonables y acompañamiento en todos los niveles, desde la educación inicial hasta la universitaria. Villavizar advirtió que muchos niños, jóvenes y adultos con autismo aún no cuentan con las condiciones necesarias para su desarrollo educativo en igualdad de oportunidades.

En ese sentido, planteó que uno de los principales retos del país radica en fortalecer la formación de los docentes y de toda la comunidad educativa, así como en garantizar la dotación de recursos, tecnología de apoyo y mejoras en los espacios físicos. Indicó que se requiere avanzar hacia entornos que cuenten con herramientas, estrategias y apoyos adecuados para responder a la diversidad.
La caminata, con un recorrido de dos kilómetros, se realizó el domingo 12 de abril en el Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael María Moscoso, donde familias, representantes de distintos sectores y ciudadanos se integraron en una jornada que combinó la expresión colectiva con un reclamo por derechos.
Como parte de la movilización, se presentó la canción oficial “Dale Color a mi Vida”, desarrollada junto al ministerio musical infantil Corito Chichigua, con el objetivo de visibilizar las emociones, capacidades, aspiraciones y la participación plena de las personas con autismo en la sociedad.
