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¿Qué más nos falta por ver?
Promover espacios de reflexión profunda sobre violencia, orientados a soluciones sostenibles no es solo un ejercicio académico, es un acto de responsabilidad social.
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
Vivimos tiempos en los que, para una parte de la población, la inteligencia emocional no figura entre sus prioridades al momento de resolver conflictos. Sin embargo, aprender a reconocer y gestionar nuestras emociones sigue siendo una responsabilidad colectiva. Si aspiramos a convivir en paz, necesitamos actuar con mayor conciencia, prudencia y humanidad.
A veces nos preguntamos ¿qué más nos falta por ver? Abuelos y tíos que abusan de sobrinas y nietas, parejas que cometen feminicidios, hijos que violentan padres, progenitores que maltratan hijos, adultos mayores abusados, estudiantes que agreden a sus pares y sus docentes, ciber violencia en adolescentes y adultos, crímenes por sicarios o por conflictos que pudieron resolverse con diálogo y calma.
Factores culturales, sociales y estructurales hacen que la violencia en nuestro país no sea una suma de hechos aislados, sino una problemática compleja que requiere prevención, respuesta articulada y sostenida en el tiempo.
En ese sentido, consideramos oportuno el Foro contra el crimen y la Violencia que organizan para este martes 14 el Listín Diario y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el cuál abordará temas como la seguridad ciudadana, la violencia de género y delitos sexuales, desigualdad social, violencia infantil, juventud, el Estado de derechos y las políticas públicas.
Esperamos que esta reunión de expertos, sustentada en evidencias y experiencias, genere acciones concretas y sostenidas dentro del diseño de una estrategia nacional consensuada por el Estado, la sociedad civil, la academia y los medios de comunicación.
La psicóloga clínica Yelyn Reyes explicaba recientemente a un grupo de estudiantes de la carrera de Psicología de la universidad Iberoamericana que en toda relación saludable debe prevalecer la buena comunicación, el respeto mutuo, la confianza, la honestidad y el consentimiento.
Recordaba, además, que los conflictos son parte de la vida y que, si sabemos gestionarlo pacíficamente, pueden convertirse en oportunidades de crecimiento personal.
Con el objetivo de prevenir la violencia, la especialista enfatizó la importancia una comunicación asertiva, mediante la cual expresamos nuestros sentimientos y necesidades de manera clara y respetuosa, así como de una escucha activa, enfocándonos en el problema y no en la persona, evaluando alternativas que beneficien a ambas partes y haciendo pausas cuando las emociones estén intensas para retomar luego el diálogo.
Como promotora de la cultura de paz hacemos un llamado a la prudencia, a fomentar la empatía, a trabajar en una paz interior para ofrecer lo mejor de nuestro ser a los demás, a evitar riesgos innecesarios y mejores tomas de decisiones en nuestras relaciones.
Promover espacios de reflexión profunda sobre violencia, orientados a soluciones sostenibles no es solo un ejercicio académico, es un acto de responsabilidad social.
Hoy más que nunca urge asumir compromisos reales para avanzar hacia una sociedad más justa y pacífica.
La autora es la presidenta de la Fundación vida Sin Violencia
@Yanira_Fondeur
