Héctor Lachapelle Díaz: soldado de la Constitución y guardián de la memoria
Héctor Lachapelle Díaz: soldado de la Constitución y guardián de la memoria de Abril
Fue jefe de operaciones del Gobierno constitucionalista durante la Revolución de 1965. Militar, educador e historiador, dedicó buena parte de su vida a documentar la gesta y preservar el ideario de sus protagonistas.
Héctor Enrique Lachapelle Díaz tenía 26 años cuando asumió una de las responsabilidades militares más importantes de la Revolución de Abril de 1965. Su nombre quedó unido desde entonces a la defensa de la Constitución de 1963, al Gobierno legítimamente elegido de Juan Bosch y, tras la intervención militar estadounidense, a la soberanía nacional.
Lachapelle Díaz falleció el domingo 16 de agosto de 2026, a los 87 años. Murió, por coincidencia, el Día de la Restauración, una fecha vinculada a otra lucha determinante por la soberanía dominicana.
Nació el 25 de febrero de 1939 en Villa Altagracia, provincia San Cristóbal. Ingresó como cadete al Ejército Nacional en 1957 y dos años después egresó como segundo teniente de la Academia Militar Batalla de las Carreras.
En 1962 ya ejercía como profesor de esa institución. Al año siguiente realizó un curso para oficiales de infantería en Fort Gulick, en la Zona del Canal de Panamá, donde se graduó con honores y posteriormente impartió docencia.
Durante el Gobierno de Juan Bosch era capitán de la Fuerza Aérea Dominicana. El teniente coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez lo incorporó al grupo de oficiales que procuraba impedir el golpe de Estado contra el mandatario, elegido en diciembre de 1962 y juramentado el 27 de febrero de 1963.
El golpe se consumó el 25 de septiembre de ese año. Fernández Domínguez fue enviado al exterior y varios de sus compañeros más cercanos, incluido Lachapelle, fueron separados de las Fuerzas Armadas.
Desde entonces, Lachapelle participó junto con el teniente coronel Miguel Ángel Hernando Ramírez y otros oficiales en las labores clandestinas encaminadas a restablecer el orden constitucional. Antes de convertirse en una confrontación armada, la Revolución de Abril fue una conspiración político-militar organizada para reponer el Gobierno elegido y recuperar la Constitución de 1963.

El 24 de abril
Cuando comenzó el levantamiento el 24 de abril de 1965, Lachapelle se presentó en el campamento 16 de Agosto, retomó el uniforme y recibió el mando de dos pelotones.
Al frente de esas tropas se trasladó hacia Santo Domingo y participó en las acciones para controlar Radio Santo Domingo Televisión. También acompañó a Francisco Alberto Caamaño Deñó al campamento 27 de Febrero, situado en el kilómetro 6½ de la autopista Duarte, con la finalidad de conseguir la adhesión de otros oficiales.
Lachapelle asumió posteriormente la jefatura de operaciones del Gobierno constitucionalista de la República en Armas, encabezado por Caamaño. Junto con Rafael Tomás Fernández Domínguez, Manuel Ramón Montes Arache y Juan María Lora Fernández, formó parte del principal núcleo militar del movimiento.
La resolución mediante la cual el Senado lo declaró Hijo Meritísimo de la Patria documenta su participación en la batalla del Puente Duarte, el asalto y la toma de la Fortaleza Ozama, los combates del 15 y 16 de junio contra las tropas estadounidenses y la batalla del Hotel Matum, ocurrida en Santiago en diciembre de 1965.
También aparece entre los firmantes del comunicado del 29 de abril que exhortó a enfrentar a las tropas dirigidas por el general Elías Wessin y Wessin. Firmó, además, el acuerdo de cese al fuego del 30 de abril y el Acta de Santo Domingo del 5 de mayo, que ratificó aquel acuerdo.
Su actuación tuvo dos dimensiones. Inicialmente participó en un movimiento dirigido a restablecer el Gobierno constitucional interrumpido en 1963. Después del desembarco de tropas estadounidenses el 28 de abril de 1965, aquella lucha adquirió también el carácter de resistencia frente a una intervención extranjera.
El último encuentro con Caamaño
La relación entre Caamaño y Lachapelle continuó después de la Revolución de Abril. Ambos fueron destinados a Europa como agregados militares: Caamaño quedó en Londres y Lachapelle en la representación diplomática dominicana en La Haya, Holanda.
A finales de octubre de 1967, Caamaño visitó a Lachapelle en La Haya. Según las informaciones divulgadas entonces, su itinerario indicaba que posteriormente viajaría a Madrid para reunirse con su esposa y sus hijos. Sin embargo, no regresó a su puesto diplomático en Londres.
Su desaparición generó inquietud diplomática y militar dentro y fuera de República Dominicana. Las fuentes consultadas no coinciden completamente sobre la fecha: algunas la sitúan el 21 de octubre y otras el día 23.
Con el tiempo se conoció que Caamaño había viajado clandestinamente a Cuba, donde comenzó a preparar el proyecto guerrillero que culminó con el desembarco de Playa Caracoles el 2 de febrero de 1973.
Lachapelle quedó así vinculado a dos momentos determinantes de la trayectoria de Caamaño: fue su jefe de operaciones durante el Gobierno constitucionalista y uno de los últimos compañeros de armas que lo vio antes de su paso a la clandestinidad.

Militar, diplomático y educador
Después de 1965, Lachapelle continuó su carrera y alcanzó el rango de mayor general del Ejército Nacional. También desempeñó funciones como agregado militar en las representaciones diplomáticas dominicanas en Bélgica, Holanda, México y Ecuador.
Una parte importante de su trayectoria estuvo dedicada a la educación militar. Desde sus primeros años como oficial ejerció la docencia y posteriormente participó en la formación académica de nuevas generaciones de miembros de las Fuerzas Armadas.
Su perfil trascendió la carrera castrense. Lachapelle se dedicó a investigar y escribir sobre la historia dominicana, especialmente acerca de la Revolución de Abril y de los militares que organizaron el movimiento constitucionalista.
Guardián de la memoria
Fue autor de Ideario del coronel Fernández Domínguez, 1934-1965, una obra elaborada a partir de documentos, cartas y reflexiones del oficial que comenzó a organizar el movimiento en defensa del Gobierno de Bosch.
También escribió “Aprestos organizativos de la gesta”, incorporado al libro Guerra de Abril: inevitabilidad de la historia, que reunió los trabajos de un seminario dedicado al conflicto de 1965. Su texto ha sido utilizado posteriormente como referencia en investigaciones académicas sobre la organización y el desarrollo de la Revolución.
Publicó, además, artículos sobre Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, la independencia nacional y la Revolución de Abril. La revista Clío registra, entre otros, “Juan Pablo Duarte: su estadía en España”, “Juan Pablo Duarte y la independencia nacional”, “Francisco del Rosario Sánchez: personaje de la historia” y “La Revolución de Abril de 1965”.
Desde 1995 fue miembro de número del Instituto Duartiano y en 1997 ingresó como miembro correspondiente nacional de la Academia Dominicana de la Historia. También estuvo vinculado al Instituto Dominicano de Genealogía y a organismos dedicados a conservar la memoria histórica nacional.
El Archivo General de la Nación preserva fotografías y documentos relacionados con su trayectoria. En su Fototeca figura una imagen de Lachapelle junto a otros constitucionalistas durante un recorrido realizado en los días de la Revolución. Sus colecciones también contienen documentos sobre los acuerdos del conflicto, registros diplomáticos y materiales audiovisuales en los que aparece identificado.
En 2008, el Archivo General de la Nación y un comité especial le rindieron homenaje por sus méritos y su trayectoria. Ese reconocimiento demuestra que su dimensión histórica había sido establecida institucionalmente mucho antes de su fallecimiento.

Reconocimientos
En 2009, la Cámara de Diputados lo reconoció como soldado ejemplar junto con otros militares constitucionalistas.
El 17 de julio de 2013, el Senado de la República lo declaró Hijo Meritísimo de la Patria por sus aportes al proceso democrático y por su contribución docente, histórica y cultural a las Fuerzas Armadas y a la sociedad dominicana.
La resolución destacó su participación en la Revolución de Abril, su defensa de la institucionalidad y su prolongada labor como educador e investigador. El reconocimiento no se limitó a su actuación en el campo de batalla, sino que abarcó las distintas dimensiones de su vida pública.
En agosto de 2025, durante la conmemoración del 60.º aniversario de la Revolución Constitucionalista, la Comisión Permanente de Efemérides Patrias volvió a homenajearlo. Le entregó la Bandera Nacional y la Medalla Conmemorativa de la gesta. Para entonces llevaba varios años apartado de la vida pública por razones de salud.
Héctor Lachapelle Díaz fue soldado, jefe de operaciones, educador, diplomático e historiador. Participó directamente en uno de los acontecimientos más trascendentes del siglo XX dominicano y dedicó las décadas siguientes a documentarlo.
Su trayectoria recuerda que la responsabilidad de un militar no termina en el cumplimiento de una orden y que la defensa de la soberanía tampoco concluye cuando callan las armas. Después de participar en la historia, Lachapelle se ocupó de estudiarla y transmitirla.
Esa combinación de soldado, maestro y guardián de la memoria constituye la dimensión más completa de su legado.
Redacción Aplatanao News
Foto de portada/ Archivo General de la Nación: Héctor Lachapelle Díaz junto a otros constitucionalistas, durante recorrido en los días de la Revolución de Abril. Desde la derecha: segundo, José Antonio Mayobre, con traje formal oscuro; tercero, general Indar Jit Rikhye, con uniforme militar y lentes oscuros y cuarto, Héctor Lachapelle Díaz, con uniforme militar oscuro.
