Horizonte compartido
Por Leonor Asilis
CONEP lanza CER-CONEP
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (DIGEIG), acaba de lanzar CER-CONEP, la primera plataforma digital nacional de Conducta Empresarial Responsable. Y no es un portal más con bonitos gráficos: es un autodiagnóstico para quien quiera tomarse en serio eso de “ser una empresa ética empresa”.
El acto de lanzamiento se celebró esta tarde en el Salón Gran Embajador del Hotel El Embajador con un panel que puso el punto sobre las ies. Frida Ruiz, Belissa Rojas, César Dargam, Ivelisse Ortiz y Manuel Matos expusieron sus experiencias.
Se dijo: Siempre pensamos en el externo, pero la verdad empieza dentro. Las decisiones de las empresas las toman seres humanos y los resultados también los padecen seres humanos. Un reporte íntegro empieza por casa».
Los panelistas con sus planteamientos dejaron claro que hacer las cosas de forma ética no es un capricho, es un camino necesario para el desarrollo sostenible.
¿Qué es exactamente CER-CONEP?
Es una herramienta gratuita y voluntaria. Funciona así:
– Te registras (sí, con RNC y todo).
– Respondes un autodiagnóstico brutalmente honesto según el tamaño y madurez de tu empresa.
– La plataforma te genera una barra de progreso (como cuando actualizas WhatsApp, pero con tu integridad).
– Accedes a guías, cursos y recursos para cerrar las brechas que el diagnóstico te va a sacar en la cara.
– Puedes publicar voluntariamente tus avances y obtener un sello visible de conducta responsable.
CER-CONEP llega en el momento exacto: cuando la ciudadanía ya no se traga el cuento de la “responsabilidad social” de postal y cuando los inversionistas internacionales preguntan primero por el índice de corrupción percibida.
Esto no es un proyecto bonito del CONEP para quedar bien con el BID. Es un desafío directo al empresariado dominicano.
Hoy, 24 de noviembre de 2025, República Dominicana dio un paso que muchos países de la región aún no se atreven a dar: a mirarnos al espejo. El resto depende de nosotros.
Entrar es gratis. Salir con la conciencia limpia… eso ya cuesta un poco más.