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Ministerio de Salud activa vigilancia en centros médicos para detectar violencia contra las mujeres
Serie SOS para salvar vidas de Mujeres V
PUNTOS MÁS IMPORTANTES
- Salud pone en vigencia nuevas directrices obligatorias para atención de violencia de género en 2025
- 1,400 trabajadores de la salud han sido capacitados este año para detectar y atender casos de violencia
- Activa notificación inmediata de 24 horas para violencia sexual en niñas y adolescentes
- Mesas locales coordinan respuesta interinstitucional contra la violencia de género, confirma el Ministerio
“Como médico, como padre y como hombre, hago un llamado a detener la violencia y a su detección y denuncia en los servicios de salud”, destacó el ministro Víctor Atallah.
El Ministerio de Salud Pública puso este año en vigencia la Resolución 0007-2025, que obliga a todos los centros de salud públicos y privados a aplicar nuevas directrices para la atención integral de mujeres en situación de violencia.
Ante los feminicidios que afectan al país, el ministro Víctor Atallah informó que activaron un protocolo de vigilancia reforzada que exige la notificación inmediata —dentro de las primeras 24 horas— de casos de violencia sexual contra niñas y adolescentes, a fin de garantizar una intervención intersectorial urgente.
Los centros de salud, señaló, son la primera línea de prevención, sobre la base de evidencia científica actualizada y orientaciones diseñadas para mejorar la detección temprana y la respuesta institucional.
El doctor Atallah respondió a preguntas de la investigación periodística “SOS para salvar vidas de Mujeres”, que desarrolla Aplatanao News bajo la dirección de Fernando Quiroz.
“Como médico, como padre, como hombre, hago un llamado a detener la violencia y a su detección y denuncia en los servicios de salud”, afirmó.
Este año, informó, ha capacitado a 1,400 trabajadores del sector y ha fortalecido la vigilancia epidemiológica del maltrato físico y la violación sexual como parte de la estrategia nacional para mejorar la respuesta temprana en los servicios de salud.
El Ministerio de Salud Pública indicó que en 2025 ha reforzado el marco normativo y la capacidad del personal sanitario para la atención de mujeres en situación de violencia, en cumplimiento del Plan Estratégico Nacional para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres.
Detalló que este año se emitió la Resolución 0007-2025, que pone en vigencia las Directrices de Atención Integral en Salud a Mujeres en Situación de Violencia de Género, de cumplimiento obligatorio en centros públicos y privados.
Las nuevas directrices, basadas en evidencia científica, establecen procedimientos e instrumentos para la detección temprana y el abordaje de los casos, reconociendo a los establecimientos de salud como puerta de entrada clave para identificar signos de violencia.
El Ministerio también difundió la Norma Nacional de Atención Integral en Salud a la Violencia de Género e Intrafamiliar, que garantiza la oferta de servicios en coordinación con los Servicios Regionales de Salud y las Direcciones Provinciales.

Informó que se ha fortalecido la vigilancia epidemiológica en dos eventos de notificación obligatoria: maltrato físico y violación sexual.
En casos de niñas y adolescentes víctimas de agresión sexual, la notificación debe realizarse en las primeras 24 horas, lo que activa una ruta intersectorial con participación del Ministerio Público, Ministerio de la Mujer y CONANI para el abordaje inmediato.
Este año, 1,400 profesionales de la salud han sido capacitados en distintas disciplinas para para mejorar la identificación, el abordaje clínico y la referencia oportuna de casos de violencia contra mujeres, niñas y adolescentes. Este personal incluye médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadoras sociales, personal de atención primaria y equipos de emergencia.
Además, las Direcciones Provinciales y Áreas de Salud han incrementado las acciones educativas comunitarias para promover el derecho a una vida libre de violencia.
El ministro Atallah advirtió que la violencia de género e intrafamiliar afecta de manera directa a mujeres, hijos e hijas y a las comunidades, generando secuelas físicas, psicológicas y emocionales, incluido el estrés postraumático.
Recordó que la Constitución y las normativas sanitarias obligan al personal de salud a denunciar cualquier sospecha de violencia contra niños, niñas y adolescentes.
El funcionario aseguró que la coordinación interinstitucional se mantiene con el Ministerio de la Mujer, el Ministerio Público, la Policía Nacional, el CONANI y la cooperación internacional —incluida la AECID— para garantizar una respuesta articulada.
También destacó que los centros de atención primaria son fundamentales para la detección temprana y la referencia oportuna, además de servir como espacio central para acciones de prevención integradas a los programas de salud colectiva.
Atención primaria
El ministro Atallah afirmó que los Centros de Atención Primaria son de los primeros espacios a los que llegan mujeres afectadas por violencia y donde debe consolidarse una respuesta efectiva.
Explicó que por esa razón se ha priorizado la capacitación del personal de este nivel, con énfasis en la detección y el diagnóstico temprano para intervenir de forma oportuna.
Dijo que estos centros han ido mejorando de manera gradual y que continúan generando capacidades y seguimiento para elevar la calidad de la atención.
Subrayó además que el primer nivel es el lugar idóneo para desarrollar acciones de prevención mediante un programa permanente de actividades comunitarias coordinadas con otras instituciones, alcanzando a toda la población.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Señor ministro Víctor Atallah:
En Aplatanao News estamos desarrollando la serie periodística “SOS para salvar vidas de mujeres” .
El boletín oficial “Género y Salud: Por una vida libre de violencia para las mujeres” (2024), elaborado por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, marcó un precedente importante al reconocer la violencia de género como un problema de salud pública y al destacar la necesidad de una respuesta integral, interinstitucional y con enfoque de derechos humanos.
Hoy, cuando los feminicidios siguen impactando profundamente a las familias dominicanas, se hace necesario actualizar esa mirada técnica con una reflexión más humana, desde su doble condición de médico, servidor público, padre y esposo.
Estas preguntas buscan contribuir al debate nacional sobre cómo el sistema de salud puede seguir fortaleciendo su papel en la prevención, atención y recuperación de las mujeres, adolescentes y niñas víctimas de violencia.
Preguntas
Ministro, el Boletín 2024 fue un documento pionero que recogió la respuesta del sistema nacional de salud ante la violencia de género. ¿Qué avances concretos puede señalar al cierre de 2025 en materia de atención, capacitación del personal de salud y protocolos aplicados?
RESPUESTA:
El Ministerio de Salud reconoce la violencia de género como un problema de salud relevante, dado que causa enfermedad, discapacidad y muerte. Este año 2025 se ha dedicado a fortalecer el marco normativo, así como la generación de competencias en el personal de salud, junto a las acciones de monitoreo de los servicios de salud para avanzar en una atención oportuna y de calidad a todas las mujeres en situación de violencia.
En este sentido, destacar que, en el mes de mayo, emitimos la Resolución Ministerial 0007-2025, que pone en vigencia varios documentos normativos, incluyendo las Directrices de Atención Integral en Salud a Mujeres en Situación de Violencia de Género; de aplicación obligatoria en todos los establecimientos de salud, públicos y privados, las cuales contienen los procedimientos e instrumentos requeridos para una atención de calidad, las cuales fueron elaboradas con base en la última evidencia científica disponible y reconociendo que los establecimientos de salud son puerta de entrada para la identificación de los signos de violencia.
Se ha difundido en todo el territorio nacional estas Directrices, junto a la Norma nacional de atención integral en salud a la violencia de genero e intrafamiliar; la cual dispone garantizar la oferta de atención a mujeres sobrevivientes de violencia de género, en todos los establecimientos de salud, coordinado con el Servicios regionales de Salud y las direcciones Provinciales.
Se ha fortalecido la vigilancia epidemiológica en cuarto a dos eventos vinculados: el maltrato fisco y la violación sexual; ambos eventos de notificación obligatoria y en el caso de niñas y adolescentes víctima de violación sexual se realiza la notificación inmediata (primeras 24 horas), dando lugar a la activación de una ruta intersectorial para una manejo integral y expedito con participación del Ministerio Público, Ministerio de la Mujer y CONANI, entre otras institucionales con responsabilidad en el abordaje de la violencia de género.
Se han capacitado, en lo que va del presente año, a escala nacional, un total de 1,400 personal de salud; de diferentes disciplinas (enfermería, medicina, psicología, trabajo social, entre otros), a fin de disponer en la Red pública de servicios de un personal con las competencias requeridas para el abordaje de mujeres en situación de violencia de género.
Se han incrementado sustancialmente, en los niveles locales, las acciones informativas y de educación para la salud dirigidas a promover el derecho a una vida libre de violencia y la prevención de este problema. En este contexto, se desarrollan actividades permanentes de difusión, jornadas educativas y movilización en comunidades para difundir los mensajes preventivos, bajo la coordinación de las 40 Direcciones Provinciales y Áreas y de Salud del nivel desconcentrado de la rectoría del MISPAS.

Pregunta
Usted, como médico y padre, ¿cómo interpreta el impacto emocional y sanitario que deja la violencia intrafamiliar en las familias, especialmente en los niños y adolescentes que crecen en entornos marcados por el miedo o la pérdida?
RESPUESTA
La violencia de género e intrafamiliar es un problema multidimensional y su impacto va mucho más allá de la mujer que la experimenta de manera directa; alcanzando a los hijos e hijas, las familias y las comunidades. En esta dinámica de la violencia de género pierde la sociedad y cada uno de sus integrantes, a todos los niveles.
El impacto en la población infantil y adolescente es realmente significativo, ya sea como testigos de violencia hacia su progenitora o siendo afectado de manera directa. En todos los casos, niños y niñas quedan impactados de por vida. A las lesiones de tipo física con consecuencias sobre el desarrollo infantil y pueden conducir a discapacidad e incluso a la muerte, se suman los efectos psicosociales; dando lugar al denominado síndrome de estrés post traumático, con afectación en la esfera psicoemocional.
Es importante relevar que este tipo de violencia es en sí misma una violación de los derechos humanos y nuestra Constitución establece el derecho a vivir libre de esta. La Ley y nuestras normativas de salud establecen de manera explícita la obligación del personal de salud de denunciar la sospecha de violencia contra niños, niñas y adolescentes para que se tomen medidas inmediatas y separar a estos de la fuente de maltrato, negligencia y violencia en sus diferentes formas.
Como médico… como padre… como hombre, hago un llamado a detener la violencia y a su detección y denuncia en los servicios de salud.

Pregunta
El boletín destacaba la cooperación con la AECID y con el Ministerio de la Mujer. ¿Se ha logrado mantener y ampliar esa articulación intersectorial para garantizar la continuidad del enfoque de género en el sistema de salud?
RESPUESTA
Es sabido que la violencia de género es una problemática que requiere una respuesta articulada y multisectorial. En este orden, el señor presidente, Luis Abinader, presentó en el año 2021 un Plan Estratégico Nacional para una Vida libre de Violencia para las Mujeres e instruyó para su implementación a los diferentes sectores con responsabilidad en el abordaje de este problema.
Este Plan contiene una serie de lineamientos, que representan compromisos de nuestro Ministerio de Salud, a los cuales hemos dado cumplimiento gradual. La cooperación de la AECID, se inscribe en el marco de la ejecución de este Plan y pudimos avanzar en su implementación gracias a esta cooperación; específicamente en la actualización del marco normativo y en la capacitación del personal de salud.
La coordinación interinstitucional es un elemento clave en la prevención y atención a la violencia de género; trabajamos en estrecha articulación con el Ministerio de la Mujer y demás entidades vinculadas a la respuesta (Ministerio Publico, Policía Nacional, CONANI, entre otras); para esto en el ámbito local contamos con mesas de articulación que se reúnen de forma periódica para identificar brechas y buscar soluciones de cara a facilitar el acceso y la calidad de la atención de las mujeres en situación de violencia de género.
Pregunta
¿Considera que los centros de atención primaria están preparados para detectar signos tempranos de violencia y ofrecer acompañamiento a las víctimas? ¿Qué planes tiene el Ministerio para fortalecer esa capacidad comunitaria?
RESPUESTA
Definitivamente, son los centros de atención primaria el lugar donde llegan los casos de mujeres afectadas y donde debe concretarse una respuesta efectiva en materia de salud y una referencia oportuna hacia los demás sectores vinculados para lograr una atención integral e integrada. Es por esto que se ha priorizado la capacitación del personal de salud que labora en este nivel, con énfasis en la detección y diagnóstico para intervenir precozmente. En estos centros se ha ido mejorando gradualmente y continuamos generando capacidades y dando seguimiento para mejorar la calidad de la atención.
Cabe resaltar que el primer nivel de atención constituye el espacio idóneo para el desarrollo de las acciones de prevención; tal como se mencionó antes y con base en articulación interinstitucional, se mantiene un programa permanente con actividades variadas que alcanzan a toda la población, no solo a las mujeres.
En cuanto al trabajo de prevención de violencia, en el MISPAS se asume la incorporación del enfoque de género y abordaje de la violencia de género de manera transversal. En este sentido, los programas y componentes programáticos del área de salud colectiva intervienen a la población con estas temáticas a través de las acciones de salud mental, salud de adolescentes; salud materno infantil, salud población adulta mayor, entre otras.
Pregunta
Finalmente, más allá de los indicadores y los protocolos, ¿cuál es su visión personal —como médico y como ciudadano— sobre el papel que debe jugar el sistema de salud para contribuir a una sociedad libre de violencia y más humana?
RESPUESTA
Salud está en primera línea de cara a prevenir y atender la violencia de género; pues nuestras mujeres asisten a los centros de salud y es ahí, con un personal debidamente sensibilizado y capacitado, que es posible hacer una detección precoz y una adecuada orientación y consejería que contribuya a que la mujer salga del ciclo de violencia en que está inmersa y, además, ponerla en contacto con el sistema de justicia y de protección social.
No importa por qué condición asista la mujer al centro de salud, el personal capacitado está llamado a identificar indicadores que alertan que se encuentra en situación de violencia y este personal es clave para cambiar la vida de la mujer e incluso para evitar que sea una víctima más de feminicidio.
