Desde que surgieron como nación, en los Estados Unidos el deber moral de los ciudadanos es pagar los impuestos los cuales son regidos por las leyes que establecen su forma de recaudación y distribución.
Ninguna autoridad sea de los gobiernos locales, estatales o federal tienen el poder de recaudar impuestos sin fundamental en que serán utilizados esos impuestos. Los impuestos no son uniformes para todas las municipalidades o estado, donde cada uno de ellos tiene su propio régimen de impuestos.
Un ejemplo de este caso es el Estado de Nueva Jersey donde los residentes pagan 32 centavos de impuestos por cada galón de gasolina, mientras que en Nueva York los consumidores pagan en promedio 25 centavos por el galón de combustible.
Esos impuestos en ambos estados son destinados al mantenimiento de las vías de comunicación de obras de infraestructura como la pavimentación y reparación de los puentes.
Otro impuesto destacable, es el de la propiedad que se paga dependiendo del valor de la casa y la ciudad en la que resida la persona y puede oscilar entre los 500 dólares y superior a los seis mil dólares al año.
En Nueva Jersey como en los demás estados, son la principal fuente de financiación de escuelas, carreteras y servicios (policía y los bomberos) y los servicios médicos de emergencia. Los compradores por vez primera reciben múltiples beneficios para la adquisición de la vivienda. Bajo ninguna circunstancia ese dinero se puede usar en otras áreas y mucho menos ninguna autoridad puede disponer de esos recursos de manera personal.
Incurrir en violar la ley en asuntos de impuestos es un acto criminal que conlleva graves sanciones desde ir a prisión, confiscación de bienes y hasta el retiro del quehacer político.
Sin embargo, en comparación con Estados Unidos, en la República Dominicana en las últimas cuatro décadas cada gobierno ha implementado y aplicado sus propias reformas fiscales o más bien encerronas fiscales con la única finalidad de recaudar mayores impuestos que por lo general las autoridades los utilizan sin ningún protocolo y en violación de la por la ley.
El dinero que pagan los dominicanos, el gobierno de turno lo destina de manera discrecional en lo que considera que puede ser una necesidad.
La llamada reforma fiscal que fue sometida por ante el Congreso Nacional de la República Dominicana por el actual gobierno que dirige Luis Abinader Corona y a la que se oponen importantes sectores sociales y económicos de la nación dominicana entre sus medidas establece: la eliminación de exenciones al sector textil, zonas francas, turismo, reducción del umbral mínimo exento del impuesto a la propiedad inmobiliaria (IPI), de 9.8 millones de pesos a 5 millones, el aumento del impuesto a los marbetes que en la actualidad es de 1,500 a 3 mil pesos y de 3 mil a 6 mil pesos, lo que equivaldría a un aumento de un 100 por ciento. Eso es inaceptable.
De acuerdo a los medios informativos dominicanos, la reforma de ser aprobada establecería que de los 50 bienes y servicios que hoy están exentos del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados ( ITBIS) solo 21 quedarán exentos, el resto se le cobrará el 18 por ciento, lo que implica un aumento de la base tributaria, que también aplicara a las compras realizadas en internet por valor de 200 dólares.
La administración gubernamental que encabeza el mandatario Abinader Corona, que con la reforma fiscal que tiene proyectado recaudar unos 122 mil millones pesos (2 millones de dólares) para dizque ser invertidos en obras sociales no solo cuenta con la oposición en el territorio dominicano, sino de los dominicanos que residen en el exterior quienes de manera religiosa envían en remesas unos 10 mil millones de dólares al año a la nación caribeña.
Toda reforma fiscal debe ser para beneficio de la mayoría y no de una minoría debido a que la inversión del dinero público debe ser sagrado y la actual reforma fiscal que se quiere aplicar a todos los dominicanos al parecer se inclina para un solo lado y eso sería una decisión de altos e impredecibles riesgos sociales.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano radicado en el Estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en
rhernandez5@hotmail.com