Rehabilitación arranca “Que ruede la ayuda”, la campaña benéfica del Sorteo Navideño
Vejez con dignidad, no con miedo
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
Más de 2,600 adultos mayores han denunciaron maltratos y abusos en la República Dominicana, según datos del Consejo Nacional de Personas Envejecientes (Conape).
Esa cifra no solo estremece, sino que nos obliga a detenernos a reflexionar sobre esa realidad que se vive a puertas cerradas. Se trata de una violencia que indigna contra seres vulnerables que nos dieron la vida, cuidaron, formaron y educaron.
Y pensamos en que, también alarma los casos que permanecen en silencio, tras normalizar que dejarlos solos sin poder conversar con nadie, o no darles sus medicinas a tiempo. Una realidad familiar que muchas veces no se denuncia por miedo y permanece entre las paredes de los hogares.
El maltrato hacia la población envejeciente adopta múltiples formas. No se limita a agresiones físicas, sino a través palabras hirientes, humillaciones, abandono emocional, negligencia en los cuidados, despojo de sus bienes o mediante la indiferencia, ignorando sus opiniones como si ya no tuvieran dignidad.
Nuestros adultos mayores cuando se enferman, con los años, vuelven a ser niños dependientes y requieren de cuidados con esmero, dedicación, entrega y sobre todo necesitan sentir el calor, amor y unión familiar que constituye un motor para seguir viviendo.
Además, merecen ser escuchados, respetados en sus derechos, vivir con dignidad y protección continua. La violencia en contra de los adultos mayores puede generar depresión, ansiedad, aislamiento.
Las autoridades deben fomentar las políticas públicas que contribuyan a garantizar atención médica oportuna, acompañamiento emocional y protección económica a quienes nos han dado la vida, a nuestros especiales y únicos adultos mayores.
Consideramos necesario el diseño de campañas permanente en los medios de comunicación que inviten a protegerlos y a facilitar vías de acceso para denunciar en casos necesarios.
Elevar la conciencia de que, es nuestra responsabilidad velar por los cuidados y protección de nuestros padres, abuelos y relacionados envejecientes, ha de ser un compromiso de la sociedad en conjunto.
Pensemos que hoy son ellos los vulnerables, en un mañana, si Dios nos lo permite, seremos nosotros.
Nuestros adultos mayores merecen vivir con dignidad y no con miedo, con mucho amor y paz.
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia.
@Yanira_Fondeur
