EDUCA lanza el Monitor del Impacto Económico de la Suspensión de Clases
EDUCA lanza el Monitor del Impacto Económico de la Suspensión de Clases
Cada día de docencia suspendido representa un costo aproximado de RD$883 millones, situando su impacto acumulado del período en RD$4,471 millones.
Los datos revelan la realidad preocupante de que durante el año escolar 2025-2026 se han registrado 1,384 horas de clases perdidas, con 61 días lectivos afectados, como resultado de 55 convocatorias de suspensión que han impactado a 7,921 centros educativos públicos y semioficiales en las 18 regionales educativas del país.
Santo Domingo, D.N. Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) presentó este martes el Monitor del Impacto Económico de la Suspensión de Clases, una herramienta pionera que permite cuantificar en tiempo real en las 18 regionales del sistema público y semioficial, el costo educativo y económico de las interrupciones de la docencia en República Dominicana. Iniciativa desarrollada junto al Foro Socioeducativo, la Federación de las Apmae, y Fe y Alegría.
Los datos revelan la realidad preocupante de que durante el año escolar 2025-2026 se han registrado 1,384 horas de clases perdidas, con 61 días lectivos afectados, como resultado de 55 convocatorias de suspensión que han impactado a 7,921 centros educativos públicos y semioficiales en las 18 regionales educativas del país.
La estimación económica establece que cada día de docencia suspendido representa un costo aproximado de RD$883 millones en valor educativo no impartido, lo que sitúa el impacto acumulado del período en RD$4,471 millones.
La cifra se fundamenta en una actualización metodológica basada en el Informe de Veeduría del Pacto Educativo de 2018, utilizando el presupuesto ejecutado del Ministerio de Educación correspondiente a 2025, ascendente a RD$304,932.7 millones, y el calendario oficial de 191 días lectivos aprobado por el Consejo Nacional de Educación para el presente año escolar.
<< La realidad es que detrás de cada día sin clases hay un derecho aplazado. De ahí que el Monitor nace para ponerle nombre y dimensión a una pérdida que durante años permaneció invisible; el tiempo de aprendizaje que el sistema no logra entregar, resaltó Yahaira Sosa Machado, directora ejecutiva de Educa, en su exposición de motivaciones de la plataforma.
<< Su premisa es a la vez sencilla y exigente, lo que no se mide no se puede defender >>, añadió.
La herramienta fue lanzada en el marco de la celebración de la Asamblea General Eleccionaria, en que la membresía ratificó a Susana Martínez Nadal como presidenta de la organización para un segundo período consecutivo.
Los datos del monitor indican además que el 31.9 % de los días lectivos transcurridos durante el período escolar ha registrado algún tipo de suspensión o afectación de la docencia, evidenciando la magnitud del desafío que enfrenta el sistema educativo para garantizar la continuidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
<< Cuando observamos que 1,384 horas de clases se han perdido en un solo año escolar, que más de 7,900 centros han resultado afectados y que el valor educativo comprometido supera los RD$4,471 millones, comprendemos que la continuidad de la docencia no es un tema administrativo; es un tema de derechos, de equidad y de desarrollo nacional >> expuso Sosa Machado.
<< De manera que la reforma educativa solo será legítima y trascendente si logra transformar lo que ocurre cada día en las aulas, mejora los aprendizajes de los estudiantes y garantiza que la inversión pública en educación se traduzca en resultados verificables para el país. Cada día de aprendizaje perdido representa oportunidades que difícilmente pueden recuperarse para miles de estudiantes, >>, agregó.
Eventos meteorológicos y huelgas encabezan las causas
El análisis de las incidencias registradas muestra que las principales causas de interrupción de la docencia corresponden a los eventos meteorológicos (24.5 %) y a los paros y huelgas sindicales (25 %).
Les siguen las celebraciones y festividades locales (17 %), las asambleas docentes (8 %), otras causas diversas (8 %), los congresos y eventos académicos (7 %), las condiciones de infraestructura escolar (6 %), la falta de servicios básicos (2 %) y los procesos de fumigación, saneamiento y actividades electorales (1 % cada uno). La distribución revela que la pérdida de tiempo escolar responde tanto a factores externos como a decisiones organizativas, y que su mitigación exige una respuesta articulada entre todos los actores del sistema.
Para Educa estas cifras evidencian que las pérdidas de tiempo escolar responden a una combinación de factores estructurales, climáticos, administrativos y laborales que requieren respuestas diferenciadas y políticas preventivas orientadas a proteger el derecho de los estudiantes a recibir docencia de manera continua.
San Pedro de Macorís encabeza las regionales más afectadas
La plataforma identifica a la Regional 05 de San Pedro de Macorís como la más afectada del país, con 18 días perdidos, equivalentes al 9.4 % del año escolar.
Le siguen las regionales de Santo Domingo, San Juan de la Maguana, San Francisco de Macorís, San Cristóbal, Higüey y Cotuí, reflejando que la problemática tiene un alcance nacional y afecta a estudiantes de prácticamente todo el territorio dominicano.
Un instrumento de transparencia y rendición de cuentas
Durante la presentación, se explicó que la herramienta fue concebida como un mecanismo de observación ciudadana y transparencia que permite registrar tanto suspensiones completas como jornadas parcialmente impartidas.
Bajo esta metodología, cuando un centro educativo reduce su horario de clases, el impacto se calcula proporcionalmente según las horas efectivamente perdidas, evitando tanto la sobreestimación como la subestimación de los efectos sobre el aprendizaje.
El monitor incorpora además un sistema georreferenciado de incidencias que permite visualizar la distribución territorial de las interrupciones y documentar las causas específicas reportadas en cada comunidad educativa.
Integra un mecanismo de reporte ciudadano — Reportar Incidente — mediante el cual directores, docentes, familias y comunidades pueden notificar las suspensiones que ocurren en sus centros. Bajo el principio de que «la transparencia la construimos juntos», Educa invita a la ciudadanía a sumarse a la verificación y actualización permanente de los datos.
<< El tiempo escolar es el recurso más valioso y más frágil de un sistema educativo: cuando se pierde, no se recupera. Con este Monitor no buscamos señalar culpables, sino ofrecer al país unaevidencia que nos obliga a todos —Estado, gremios, familias y sociedad civil— a proteger cada día de docencia. Lo que se mide, se puede defender, apuntaló la directora ejecutiva.
Una inversión que debe generar resultados
Sosa Machado señaló que el indicador no pretende medir una pérdida fiscal directa, sino visibilizar el valor de los recursos públicos que el país destina a generar aprendizaje cada día, y que al ser una herramienta de construcción colaborativa, al día de hoy pudiera no mostrar la totalidad de las suspensiones del presente año lectivo.
La Asamblea General Eleccionaria de EDUCA concluyó reafirmando el compromiso de la institución con una agenda centrada en la calidad de los aprendizajes, la continuidad de la docencia, la transparencia en la gestión educativa y el uso de evidencia para fortalecer las políticas públicas orientadas a garantizar mejores resultados para todos los estudiantes dominicanos.
