Miembro titular de la JCE Hirayda Marcelle Fernández: resultados deben ser conocidos,
Miembro titular de la JCE Hirayda Marcelle Fernández: resultados deben ser conocidos, analizados y debatidos con espíritu constructivo
DISCURSO DE APERTURA
Acto de presentación del «Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior».-
Mag. Román Andrés Jáquez Liranzo
Presidente de la Junta Central Electoral
Mag. Dolores Altagracia Fernández Sánchez
Mag. Samir Rafael Chami Isa
Mag. Rafael Armando Vallejo Santelises
Miembros Titulares de la Junta Central Electoral
Sr. Sonne Beltré Ramírez
Secretario General
Sr. José Thompson Jiménez
Director Ejecutivo del Instituto Interamericano de Derechos Humanos y su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (IIDH-CAPEL)
Sr. Luis Mario Rodríguez
Investigador líder y coordinador del equipo consultor responsable del estudio
Directores de la Junta Central Electoral
Autoridades y representantes de las organizaciones políticas y de la sociedad civil;
Miembros de la comunidad académica y de la comunidad científica;
Investigadores y especialistas;
Invitados especiales;
Señoras y señores:
Es para mí un honor, en mi condición de Miembro Titular del Pleno de la Junta Central Electoral, Coordinadora de la Comisión del Voto Dominicano en el Exterior y como integrante de la comisión que ha tenido a su cargo la dirección de este proyecto, darles la más cordial bienvenida a este acto en el que presentamos los resultados de una investigación que consideramos de particular importancia para la democracia dominicana.
Nos convoca hoy un propósito que trasciende la presentación de un documento. Nos convoca la oportunidad de compartir con la sociedad dominicana los resultados de un proceso de investigación que nace de una preocupación legítima y necesaria: comprender las razones que explican la abstención electoral de los ciudadanos dominicanos, tanto de quienes residen en la República Dominicana, como de aquellos que viven en el exterior.
La presentación de este estudio no constituye simplemente la culminación formal de un trabajo de investigación. Representa, sobre todo, la concreción de una inquietud institucional y de un compromiso con la necesidad de conocer, comprender y atender uno de los fenómenos que mayor incidencia tiene sobre la participación política de nuestra ciudadanía: la abstención electoral.
La Junta Central Electoral, como órgano constitucional responsable de organizar, dirigir y supervisar los procesos electorales, tiene necesariamente que prestar atención no solo a quienes acuden a las urnas, sino también —y quizás con igual o mayor interés— a quienes, teniendo el derecho de ejercer el sufragio, deciden no hacerlo.
Porque cada elección nos ofrece dos realidades que deben ser observadas conjuntamente: la de quienes participan y la de quienes se abstienen.
Durante mucho tiempo, la abstención ha sido observada principalmente desde una perspectiva cuantitativa. Sabemos cuántos ciudadanos concurren a votar y cuántos no lo hacen. Los resultados electorales permiten medir esa realidad.
Pero existe una pregunta de mayor profundidad que las cifras, por sí solas, no pueden responder: ¿Por qué no votan quienes no votan? Esa pregunta constituye, en buena medida, el origen de este estudio.
La decisión de promover esta investigación surgió de la convicción de que una institución electoral moderna no puede limitarse a organizar eficientemente los procesos electorales. También debe procurar comprender el comportamiento de la ciudadanía, identificar los factores que inciden en su participación y generar conocimiento que permita mejorar continuamente las condiciones en las que se ejerce el derecho al sufragio.
Hablar de abstención electoral es hablar de democracia. En toda democracia, el voto constituye una de las expresiones fundamentales de la voluntad ciudadana. Sin embargo, cuando un número significativo de ciudadanos decide no acudir a las urnas, estamos ante un fenómeno que merece ser observado, estudiado y comprendido con rigor, sin prejuicios y sin apresuramientos.
La abstención electoral es un fenómeno complejo. No responde necesariamente a una sola causa ni puede ser explicado mediante una única interpretación. Puede estar relacionada con factores políticos, sociales, económicos, culturales e institucionales. Puede expresar desinterés, desencanto, desconfianza o inconformidad; pero también puede estar vinculada a dificultades prácticas, falta de información, condiciones particulares de determinados grupos de electores o circunstancias propias de quienes ejercen sus derechos políticos desde el exterior.
Por ello, consideramos que era necesario realizar un estudio que permitiera aproximarnos a esas causas con una metodología rigurosa y con una perspectiva amplia. El propósito de esta investigación, por tanto, no ha sido simplemente determinar cuántas personas no votan. El verdadero propósito ha sido comprender por qué no votan.
Porque conocer la magnitud de la abstención nos permite dimensionar el fenómeno; pero conocer sus causas nos permite pensar en soluciones.
Y fue precisamente por la naturaleza y trascendencia de esta tarea que la Junta Central Electoral decidió encomendar la realización de este trabajo a un equipo de investigación externo a la institución, trabajo este que ha sido coordinado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos y su Centro de Asesoría y Promoción Electoral (IIDH-CAPEL).
Esta decisión tiene un significado que deseo destacar.
La participación de un equipo externo no representa un distanciamiento de la Junta Central Electoral respecto del problema. Por el contrario, constituye una expresión de la voluntad institucional de obtener una mirada técnica, objetiva y especializada sobre una realidad que nos interesa conocer en toda su complejidad.
No buscábamos un estudio que confirmara una hipótesis previamente establecida. Buscábamos conocer qué piensa el ciudadano, qué lo motiva, qué lo aleja y qué condiciones podrían acercarlo nuevamente a las urnas.
De ahí que este proyecto haya sido concebido no para confirmar una explicación determinada de la abstención, sino para investigarla y comprenderla.

Y esa distinción es fundamental.
Porque si verdaderamente queremos fortalecer la participación electoral, primero debemos estar dispuestos a escuchar las razones por las cuales una parte de nuestra ciudadanía decide no participar.
Este esfuerzo incorpora, además, una dimensión que reviste especial importancia: el estudio de la abstención tanto de los ciudadanos dominicanos residentes en la República Dominicana, como de aquellos que residen en el exterior.
Nuestra democracia no puede ignorar a esa parte de la ciudadanía dominicana que, aun viviendo fuera del territorio nacional, mantiene sus derechos políticos y sus vínculos con la República Dominicana.
La experiencia electoral de los dominicanos residentes en el exterior tiene características particulares y merece ser estudiada desde su propia realidad. Las condiciones de participación, el acceso a la información, las circunstancias sociales y familiares, la relación con el país de origen y otros factores pueden incidir de manera diferente en su comportamiento electoral.
Por ello, comparar ambas realidades y comprender sus posibles diferencias y coincidencias constituye uno de los aportes que esperamos obtener de este trabajo.
Señoras y señores:
La investigación que hoy presentamos tiene un propósito que va más allá de producir un informe.
Queremos que sus resultados sean útiles.
Útiles para la Junta Central Electoral en el cumplimiento de sus responsabilidades constitucionales.
Útiles para los partidos y organizaciones políticas, que tienen un papel fundamental en la vinculación de la ciudadanía con el sistema democrático.
Útiles para la academia y los investigadores, que podrán encontrar en este trabajo elementos para profundizar el estudio de la participación política en la República Dominicana.
Útiles para las organizaciones de la sociedad civil y para todos aquellos sectores interesados en el fortalecimiento de nuestra democracia. Pero, sobre todo, aspiramos a que sean útiles para la ciudadanía.
Porque el propósito último de estudiar el fenómeno de la abstención no debe ser simplemente lograr que más personas acudan a votar.
El propósito debe ser comprender las condiciones que favorecen o dificultan la participación y, a partir de ese conocimiento, contribuir a construir un sistema electoral cada vez más accesible, confiable, cercano y capaz de generar en el ciudadano la convicción de que su participación importa.
No debemos asumir que todo abstencionista es un ciudadano indiferente a la democracia. Por eso, este estudio que hoy presentamos no debe ser visto como un mecanismo para juzgar al ciudadano que se abstiene. Debe ser visto como una herramienta para escucharlo.
Y escuchar es, en democracia, una forma esencial de gobernar, de representar y de servir.
El resultado de este estudio tampoco debe ser entendido como una respuesta definitiva a todas las preguntas relacionadas con la abstención electoral. Ninguna investigación de esta naturaleza puede pretender agotar un fenómeno tan complejo.
Lo que sí esperamos es que nos permita disponer de mejores elementos para formular nuevas preguntas, identificar áreas de oportunidad y diseñar iniciativas que contribuyan a fortalecer la participación ciudadana.
Las instituciones democráticas deben estar permanentemente dispuestas a examinar sus prácticas, a identificar sus desafíos y a buscar nuevas formas de acercarse a la ciudadanía. En ese espíritu, la Junta Central Electoral ha promovido este estudio.
Lo ha hecho desde la responsabilidad que implica organizar los procesos electorales, pero también desde la conciencia de que la calidad de una elección no depende únicamente de la eficiencia con que se organiza una jornada electoral.
Depende también de que los ciudadanos tengan las condiciones, la información, la confianza y la motivación necesarias para participar en ella.
En definitiva, organizar elecciones es una responsabilidad institucional; fortalecer la participación democrática es una responsabilidad de todos.
Por ello, quiero expresar nuestro reconocimiento al equipo de investigación externo que asumió este desafío; a los profesionales que participaron en sus distintas etapas; a quienes contribuyeron con sus conocimientos y experiencias; y, muy especialmente, a los ciudadanos que aceptaron participar y compartir sus opiniones.
Sin su disposición a responder, expresar sus percepciones y contar sus experiencias, este estudio no habría sido posible.
A todos ellos, nuestro agradecimiento.
Finalmente, quiero reiterar que este estudio que hoy presentamos pertenece, en cierto sentido, a toda la sociedad dominicana.
Sus resultados deben ser conocidos, analizados y debatidos con espíritu constructivo.
Si logramos que este trabajo contribuya a comprender mejor por qué algunos ciudadanos participan y otros se abstienen; si nos ayuda a identificar obstáculos que puedan ser superados; si aporta elementos para fortalecer la confianza y la participación; y si abre nuevas líneas de investigación y reflexión, entonces habremos cumplido buena parte del propósito que nos llevó a emprenderlo.
Con esa esperanza y con la convicción de que una democracia se fortalece cuando tiene la capacidad de escucharse a sí misma, damos formalmente apertura a este acto de presentación del «Estudio sobre la abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior»; porque la participación ciudadana no se decreta: ¡se construye!
Muchas gracias.
Presentación del estudio “Abstención electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior,
Santo Domingo, República Dominicana.
9 de septiembre de 2026.
