FUNGLODE presenta su agenda cultural 2026-2028 y reafirma su compromiso con la
Ser papá hoy, guía, ejemplo y compromiso
Yanira Fondeur
Promoviendo la Paz
Ser un papá admirado y respetado por su prole es el resultado de una siembra basada en educación en valores morales, el tiempo de calidad, el respeto, la escucha activa, la comunicación efectiva, la confianza y el compromiso.
Recordemos que los seres humanos tenemos la capacidad de ser resilientes y que no importa la carga emocional que se arrastre por haber tenido un padre irresponsable, siempre se puede tomar la firme decisión de convertirse en un progenitor amoroso y corresponsable.
Superar el modelo autoritario y distante que muchos aún mantienen es lo correcto en estos tiempos modernos, en la que visibilizamos a jóvenes padres que, desde el momento del parto, establecen vínculos más fuertes con sus hijos e hijas.
El papá actual, consciente de su rol, es más afectivo, activo y coeducador junto a su pareja.
En ese sentido, no se acompleja por cambiar pañales, bañar, alimentar, jugar, comprar ropas o llevar al pediatra a su criatura, como debe ser, ya que la relación se ve afectada cuando toda la carga recae únicamente sobre la madre.
También debe ser un padre que se involucra plenamente con la toda la responsabilidad del hogar, entendiendo que su accionar no corresponde a una ayuda, sino un compromiso con el bienestar familiar, modelando con ello el mejor de los ejemplos.
Los papás de hoy día han deben mantener una actitud abierta al diálogo, al respeto por las diferencias y al control de sus emociones, para contribuir efectivamente a la resolución de los conflictos que puedan surgir en la convivencia cotidiana, pues la perfección no existe.
Ejercer dominación y control absoluto con los hijos les impide desarrollarse sanamente. En cambio, ser guías y ejemplo de vida fortalece su autoestima, mejora su rendimiento escolar y desarrolla habilidades sociales para el presente y el futuro.
Necesitamos ser agentes de cambio que fomenten una paternidad empática, que escuche sin juzgar, comparar o denigrar, que discipline con límites claros, pero respetando al ser humano que merece seguridad y protección.
Cuando promovemos la paternidad consciente de los beneficios que genera la comunicación asertiva, el respeto, la justicia y el amor, estamos hablando de padres promotores de paz.
La autora es la presidenta de la Fundación Vida Sin Violencia
@Yanira_Fondeur
